Sara Marín, la persona detrás del éxito

La joven gimnasta ilicitana ha logrado la medalla de oro en el Mundial de Alemania en la modalidad de gimnasia rítmica

Sara Marín (Elche, 1996) se ha consagrado como una de las deportistas ilicitanas con mayor presente y futuro. Tras representar a España en los Trisome Games para personas con Sindrome de Down hace poco más de dos años, Sara consiguió la proeza de obtener cinco medallas de oro. Además, a principios de el pasado mes de julio, se hizo con la máxima condecoración en el Mundial de gimnasia rítmica que se disputó en Alemania.

La gimnasta ilicitana fue la representante de España en los Trisome Games || Imagen cedida por María José Fernández

Con ello, Marín solo engrosó un poco más su tremendo palmarés como deportista. Hasta la fecha, y pese a su juventud, la gimnasta ya ha logrado 11 campeonatos de España, el ultimo de ellos este mismo año, en La Coruña. No obstante, su ilusión por competir en unas olimpiadas y obtener alguna medalla no se la quita nadie. Como bien muestra la joven ilicitana con una gran satisfacción: “Se me pone la piel de gallina cada vez que subo a lo más alto del pódium y suena el himno de España”.

“Se me pone la piel de gallina cada vez que subo a lo más alto del pódium y suena el himno de España”, explica Sara Marín

Además, María José Fernández, madre de Marín, muestra la honra que tiene hacia su hija: “Fue un orgullo verla proclamándose campeona del mundo. Eso demuestra que se le ha trabajado y todo su esfuerzo ha tenido recompensa”. También destaca la ‘fuerza de voluntad’ que ha tenido su hija a pesar d todas las adversidades e inconvenientes con los que se ha ido encontrando a lo largo de su vida.

Premiada como la mejor deportista ilicitana por su esfuerzo, entrega superación

Nunca es pronto para empezar a perseguir tus sueños. Y es que Sara no perdió el tiempo y empezó a entrenar con tan solo tres años. Lo cierto es que a esa escasa edad, muy pocos comienzan a emprender un desafío de ese calibre, y mucho menos con esa ilusión con la que siempre ha trabajado. Así, apenas recién cumplidos los 11 años, la joven deportista ilicitana ya empezó a competir a nivel local, y poco después a una altura nacional.

Todo este largo camino hacia el éxito no podría haberse iniciado sin el apoyo familiar. Como bien argumenta Maria José: “Todo esto conlleva mucho trabajo y mucha constancia, por lo que el apoyo familiar, el trabajo de su entrenadora y la implicación de Sara es un conjunto, la clave del éxito. Todo ello hace que esté donde está”

“El apoyo familiar, el trabajo de su entrenador y la implicación de Sara es un conjunto”, señalala María José Fernández

A partir de los múltiples éxitos cosechados por la joven criada en el barrio de ‘El Toscar’, llegaron numerosos reconocimientos de la ciudad de Elche. El primero de ellos fue el “Premio Superación” y, poco después, el galardón a la mejor deportista ilicitana, compartido con el futbolista del Atlético de Madrid Saúl Ñíguez. Este hecho catapultó el nombre de Sara Marín por la realidad social ilicitana, donde ya es una persona destacada. “Desde el entorno familiar, estar al lado de Saúl Ñiguez es algo de lo que tenemos que estar más que orgullosos y muy contentos”, sentencia Maria José.

Sara ha sido capaz de dominar muchas ramas de la gimnasia rítmica || Imagen cedida por Lidia Marín

Y este ascenso es algo que se ha ganado totalmente a la fuerza, pues años de esfuerzo avalan el tremendo resultado cosechado de forma constante. Sus entrenadoras Titi Alberola y Lidia Marín, que cerca de casa de Sara, en el polideportivo de ‘El Toscar’ trabajan con ella, forman parte también de este largo camino hacia la gloria. “Son muchos años, muchos días y muchas horas de esfuerzo lo que hay detrás de todos estos grandes éxitos”, asegura Lidia.

Desde entonces, Sara continúa entrenando a la espera de que la gimnasia rítmica sea oficializada como deporte paralímpico. Mantiene la ilusión de poder representar a España también en unos Juegos Paralímpicos, aunque es algo que se ve bastante lejano a estas alturas.

La deportista sigue entrenando duro a la espera de poder competir en unas Olimpiadas || Imagen cedida por Lidia Marín

Las firmas hicieron posible su presencia en los Trisome Games

Lo cierto es que, a estas alturas, la gimnasia rítmica todavía no esta oficializada como deporte paralímpico. Tanto Sara como su familia y entrenadoras esperan que esto cambie en el futuro, puesto que su participación en los Trisome Games dependió económicamente de unas firmas altruistas con las que pudieron costearse el viaje y la estancia en Florencia de la que Sara salió victoriosa. “Sin ellas esto no hubiera sido posible. Los gastos eran muy altos y hemos tenido la colaboración de mucha gente”, señala Maria José Fernández. Además, hay que recordar que por culpa de esa no oficialización, la joven ilicitana no pudo viajar y participar en los Juegos de Rio celebrados en 2016

Marín hizo una estupenda actuación en los Trisome Games || Imagen cedida por Lidia Marín

Siguiendo esta línea, Lidia Marín asegura que desde la federación española se esta intentando hablar con la asociación internacional para que puedan incluir la gimnasia rítmica en las para-olimpiadas. La entrenadora también reconocía la ilusión de Sara por competir en unas olimpiadas, y reconocía la intensificación de los entrenamientos en los meses previos a una competición.

“Desde la federación española intentamos hablar con la asociación internacional para que se pueda incluir la gimnasia rítmica como deporte paralímpico”, reconoce la entrenadora de la deportista

Once veces campeona nacional

Además, Sara ha demostrado que para ella no existen barreras de ningún tipo. A pesar de su victoria en el Mundial de Alemania y tras haber obtenido cinco oros en los Trisome Games, el monopolio nacional de la deportista es más que evidente. Pero Marín es muy exigente consigo misma y siempre quiere más.

Gracias a esta gran insistencia, obtuvo en La Coruña su undécimo título nacional en el Campeonato de España de Gimnasia Rítmica para Personas con Discapacidad Intelectual, demostrando su tremendo estado de forma. La ilicitana parece imparable en un deporte que ya es un trocito más de su vida.

Sara Marín con sus premios de campeona nacional en La Coruña || Imagen cedida por Maria José Fernández

Un gran ejemplo de historia de superación personal habla además de una persona de una tremenda bondad y humildad. Sara pasea por las calles de su ciudad como una más, pero en la mente de muchos es la viva demostración de que una discapacidad no tiene por qué acabar con los sueños de nadie.