La duda razonable: completar el ecosistema o seguir con lo que funciona

Ando en dudas estos días al respecto de este tema y creo que podría ser interesante poner negro sobre blanco mis divagaciones, aunque sea como forma de organizarme mentalmente.

El punto de partida es este: llevo encima un iPhone 7 y un Apple Watch Series 3, una combinación que me encanta y no me veo cambiado a corto o medio plazo. Por otra parte, mi ordenador es, desde hace algún tiempo, un Surface Laptop, una máquina realmente solvente que ha tenido un comportamiento intachable desde que llegó a casa.

Pues bien, la duda que ronda mi cabeza desde hace unas semanas es esta: ¿qué gano y qué pierdo si cambio mi querido Surface Laptop por un MacBook Pro, completando de esa forma el ecosistema Apple? Como podrás imaginar, las ofertas del Black Friday no ayudan y la carne del geek es débil.

Pero vayamos por partes y comparemos ambos equipos para valorar si me resultaría interesante el cambio o no.

El Surface Laptop en todo su esplendor.

Diseño: nada que objetar aquí

Estéticamente veo pocas diferencias. Ambos son equipos muy bien construidos y muy ligeros, predominando el aluminio, con la única nota distintiva del tejido Alcantara en la zona del teclado en el caso del Surface Laptop.

En relación a este tejido, se comenta que tiende a ensuciarse, pero sinceramente no me da esa sensación en el tiempo que llevo usando el equipo. Por otro lado, el 90% del tiempo uso el portátil conectado por DisplayPort a un monitor Lenovo ThinkVision P27H. Por lo demás: ratos en el sofá, visitas a clientes, reuniones con mi socio y alguna clase que imparto de vez en cuando. Poca probabilidad de ensuciar ese tejido.

Desde mi punto de vista, es un empate técnico.

Teclado, touchpad… y la cuestión de los puertos

Hablemos de los respectivos teclados, que aquí hay más chicha. Desde luego, el teclado del Surface Laptop es una delicia. Recorrido de teclas, tamaño, sonido al teclear… todo a mi gusto. Quizá la ubicación del botón de encendido (como una tecla más) no sea lo más adecuado del mundo, pero no he llegado a tener problemas con esto.

El teclado del MacBook Pro es otra historia. Lo he probado bastantes veces y no me veo escribiendo durante horas con él. Sus teclas apenas tienen recorrido y su respuesta no me gusta demasiado, se acaba haciendo incómodo. Desde luego en este apartado mi equipo actual sale victorioso.

Si hablamos del touchpad, tengo que rendirme a la calidad de Apple y reconocer que el MacBook es mejor en este apartado. El trackpad del Surface Laptop es muy bueno, pero no llega a esas cotas de calidad. En este caso saldría ganando con el cambio.

El touchpad del MacBook es glorioso.

El tema de los puertos es delicado cuando analizamos estos equipos. Se ha criticado mucho al Surface por tener un único USB 3.0, al que hay que sumar un Mini DisplayPort y el puerto de carga que sigue implementando Microsoft (a mi me gusta bastante).

Por otro lado, el MacBook Pro (sin Touch Bar) está dotado de dos puertos Thunderbolt 3 ubicados en el lateral izquierdo del equipo. Por el camino se ha perdido el mítico conector de carga MagSafe :(

Es obvio que es imprescindible la compra de algún tipo de hub o dock en ambos casos. Sobre todo si, como en mi caso, vas a tener el equipo conectado a un monitor. Actualmente uso un hub USB de cuatro puertos permanentemente conectado a la única entrada USB del Surface Laptop.

Si bien está claro que la solución de Apple es más future-proof, lo que me ofrece a día de hoy el Surface Laptop me permite usarlo desde ya con más variedad de accesorios y con menos problemas. Desde el punto de vista de un profesional que a veces tiene que trabajar en movilidad, esto es un punto a favor.

Haciendo un balance de todo este apartado, desde mi punto de vista es un empate.

Pantallas: el formato decide la contienda

Comparando las pantallas, veo bastantes similitudes y un par de diferencias que pueden acabar siendo decisivas para mi uso.

Se trata de dos paneles excelentes de muy alta resolución donde quizá el mejor calibrado a nivel de color sea, como suele ocurrir, el MacBook.

Dejando de lado esto, desde un punto de vista profesional me parece más interesante la pantalla del Surface, por tener un formato 3:2, ideal para trabajar con texto. No suelo utilizar el portátil para ver vídeos, donde sí es mejor un aspect ratio 16:9 o 16:10, y en todo caso lo haría con el equipo conectado al monitor.

Otro aspecto que distingue al Surface es su pantalla táctil. Me ha resultado útil cuando he tenido el equipo conectado a un proyector al impartir algún curso. Se hace muy sencillo hacer zoom o moverme a una zona determinada que necesito resaltar a los alumnos. Me imagino que podría sacarle más partido si me comprara el Microsoft Pen.

Para mi, el Surface Laptop gana en este apartado con claridad.

El tejido Alcantara que tanto parece ensuciarse.

Especificaciones: ambos a la altura de lo esperado

Al tratarse de equipos de gama alta, no se puede esperar nada menos que un rendimiento óptimo. Los números no son lo más importante para mi, lo único que me interesa es que la máquina se mueva con soltura, y estas dos lo hacen.

Por encontrar alguna diferencia, decir que, a igualdad de precio, Microsoft nos da 256GB de almacenamiento SSD, frente a los 128 del Macbook. Eso sí, es fácil encontrar análisis donde veremos que las memorias de Apple son sensiblemente más rápidas.

A nivel de procesador y tarjeta gráfica, parece que la solución del MacBook Pro es también ligeramente más potente.

Teniendo todos estos factores en cuenta, el Mac gana este apartado y pienso que sí saldría ganando algo con el cambio, aunque quizá no lo acabe apreciando en la experiencia diraria.

Dock o hub, inevitables en ambos casos.

Autonomía: a priori sin problemas

El Surface Laptop está a la altura de mis expectativas por lo que he podido ver hasta ahora. Más de 6 horas de pantalla encendida conectado a internet con un Powerpoint de fondo y reproduciendo algún vídeo… llegar a casa y seguir con algo más de un 50% de batería. Más que suficiente.

Me consta, por lo leído en varios análisis, que la autonomía del MacBook Pro es similar y mi experiencia con equipos de Apple en este sentido siempre ha sido muy buena.

Doy un empate y desde luego este no va a ser un apartado decisivo, los dos cunplen de sobra con lo que necesito.

Software: más ecosistema o más “pro”

La mayor parte de mis dudas van en relación son el sistema operativo y las aplicaciones disponibles para cada plataforma.

Hasta hace unos pocos años lo habría tenido claro: Mac OS X sin duda, por lo bien que ha ido siempre y la calidad de las aplicaciones del App Store. Esa simbiosis hardware-software que sólo Apple puede llegar a ofrecer.

Pero en 2017 la cosa no está tan fácil y disponemos de un Windows 10 que funciona de maravilla (hablo de mi experiencia en equipos Surface, Dell y Lenovo), rápido, usable… una experiencia mucho mejor que la que teníamos hasta hace unos años.

Volviendo al tema de la comparación, en Windows tengo esas aplicaciones “clásicas” que siempre han funcionado y para las que encontrar una alternativa en Mac suele llevar a pasar por caja. Buscad, por ejemplo, un cliente SVN en condiciones para Mac. La solución Windows me permite ir sobre seguro, sin el peaje de los problemas que había antaño.

Por otro lado, Mac OS me daría una experiencia que de entrada me gusta más: elegante, limpia, usable… y las aplicaciones son otro aliciente. Me encantaría tener Spark como cliente de correo en el escritorio, Tweetbot, Fantastical y otras muchas. La integración iPhone — Apple Watch — MacBook también me llama mucho la atención. Ahora bien, la contrapartida de todo esto sería sin duda pagar de nuevo por aplicaciones que usé tiempo atrás (seguro que me tengo que rascar de nuevo el bolsillo con Tweetbot y Fantastical) y cubrir el hueco de esas herramientas profesionales que ya tengo en Windows (pagándolas).

Las apps de OS X, mi debilidad.

Tal como yo lo veo, aquí enfrento la racionalidad al deseo puro y duro. A lo que me gusta más frente a lo que necesito y que ya me resuelve la papeleta. Mac OS X me gusta un poco más que Windows 10, pero es que éste va tan bien…

Supongo que aquí estamos hablando de otro empate.

Concluyendo: soy un mar de dudas

Todo esto que he escrito más arriba me ha servido para poner en orden mis ideas, pero para poco más, porque sigo sin tenerlo claro.

Por un lado está lo que me pide el cuerpo (Mac) y por otro lo que la sensatez me dicta (seguir con lo que me funciona) y que me evitaría problemas de migración a otra plataforma.

Creo que hace 5 o 6 años no habría dudado y me habría lanzado de cabeza, pero pienso que con el tiempo me he vuelto más conservador en esto del cacharreo y tiendo a quedarme con lo que me funciona.

Si veis una foto de un MacBook Pro en mi Instagram en los próximos días significa que he caído y que mi carne geek es débil. Si no, es que he sido juicioso y me he quedado con el Surface.

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