El Gobierno de coalición es la próxima colisión.

México es un país de contrastes y realidades diversas, realidades que sus políticos suelen no percibir, o al menos no perciben del mismo modo debido a los códigos y mapas culturales porque son muy diferentes de los del ciudadano de a pie, ¿a qué me refiero? Al mundo político, a ese mundo que sobre sí mismo en su interior se pliega integrando una minoría. La cual, el ciudadano percibe como la causa de muchos de sus problemas, incluso culpándola de su pobreza — somos pobres porque hay políticos que se roban todo — dicen algunos. Esto es un síntoma del hambre de legitimidad, la sociedad mexicana demanda gobiernos y líderes que representen sus distintos intereses y atiendan con eficiencia y eficacia sus necesidades de desarrollo asegurándoles seguridad pública, salud, educación y más.

Mirando con atención, México está llegado al momento de plantear una evolución de su régimen de gobierno y la reinvención de su sistema político, para asegurar esa gobernabilidad que contribuya legítimamente al desarrollo de la sociedad. El Doctor Antonio Camou indica a la gobernabilidad como un “estado de equilibrio dinámico entre el nivel de las demandas sociales y la capacidad del sistema político para responder de manera legítima y eficaz”. Definiendo gobernabilidad como una serie de acuerdos básicos entre actores estratégicos, en torno a tres ámbitos principales: cultura política, instituciones políticas y los acuerdos entorno al papel del Estado y sus políticas públicas.

Ante la dinámica del siglo XXI, el sistema político mexicano se ha vuelto más incluyente dándole juego a la participación de diversas fuerzas políticas y fuerzas de la sociedad civil. Sin embargo, aún no se han logrado gobiernos con agendas definidas y claras, que sean los agentes provocadores de acuerdos a largo plazo, ni constructores de políticas públicas con alto impacto social. Tenemos todavía gobiernos de acciones limitadas cuyos efectos no logran responder a las demandas sociales, alimentando la percepción negativa de ingobernabilidad en los tres niveles de gobierno.

Para lograr la gobernabilidad se deben generar opciones enfocadas a crear gobiernos legítimos, eficientes y estables. La opción está en los gobiernos de coalición como una alternativa factible para lograr lo antes mencionado, ya que una coalición facilitará los acuerdos y la solución de los problemas a partir de una mayoría plural, objetivos comunes y un gabinete de calidad. Si bien los gobiernos de coalición son propios de los sistemas parlamentarios predominantes en Europa, cuya formación del gobierno requiere de la confianza del parlamento, en los sistemas presidencialistas, que son mayoritarios en América, el jefe del gobierno es electo por votación popular y puede ejercer independientemente del partido que tenga mayoría en el parlamento. Esto no es cosa menor, y va más allá de las buenas intenciones que puedan tener los actores políticos y estratégicos para evolucionar el régimen de gobierno y el sistema político nacional.

La dinámica del escenario político mexicano está cambiando y las propuestas para formar gobiernos de coalición que buscan gobiernos estables y legitimados por mayorías absolutas, así como congresos que representen los distintos intereses de la sociedad, ejecutando la ratificación de los miembros del gabinete con el fin mayor de asegurar que los futuros integrantes a los gobiernos posean la profesionalización que requiere la tarea de representar a una entidad y a sus ciudadanos, Todo esto va más allá de una carta para Santa Claus. Es necesaria una arquitectura política y objetivos claros, definidos con la fortaleza jurídica que indique cómo se integrarán estas coaliciones y cómo se procederá a desintegrarlas, etc., en fin. Actores gobernantes, actores estratégicos, y actores de la sociedad civil deben contribuir a la conformación de gobiernos de coalición, porque hoy más que en otros tiempos, deben ser y parecer confiables frente a los contextos críticos que estamos pasando, el actor que no tenga una puntuación alta en la percepción de ‘confianza’ directamente va a ser expulsado de la preferencia del ciudadano. La evolución del régimen gubernamental y la reinvención del sistema político mexicano está en marcha, es el momento de mejorar los niveles de gobernabilidad en el país, y quizá esta sea una oportunidad para lograrlo.

JossRocks.