ESPIONAJE — ARMA POLÍTICA

La Misma Intención, Diferentes Métodos III

El Espionaje en el Siglo XXI

En la segunda mitad del siglo XX los avances tecnológicos revolucionaron la actividad del espionaje al sustituir el factor humano por sistemas de alta complejidad y precisión, como satélites de imágenes, plataformas de monitoreo de señales y comunicación, así como vehículos no tripulados. Pero el gran nombre propio del espionaje global de finales del siglo XX es ECHELON, un sistema desarrollado por Estados Unidos, Gran Bretaña, Canadá, Australia y Nueva Zelanda. El proyecto cuenta con más de 120 satélites y estaciones de tierra desde la que es capaz de rastrear las comunicaciones a través de internet. Este sistema ha sido fundamental en la denominada «guerra contra el terror» que Estados Unidos emprendió tras los atentados del 11 de septiembre. Se estima que ECHELON intercepta más de tres mil millones de comunicaciones cada día.

ECHELON es considerada la mayor red de espionaje y análisis para interceptar comunicaciones electrónicas de la historia (Inteligencia de señales en inglés: Signals intelligence, SIGINT). Controlada por la comunidad UKUSA (Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Australia y Nueva Zelanda, como ya se mencionó. ECHELON puede capturar comunicaciones por espectro de radio y satélite, llamadas de telefonía fija y móvil, faxes y correos electrónicos en casi todo el mundo e incluye análisis automático y clasificación de las interceptaciones. A pesar de haber sido desarrollada con el fin de controlar las comunicaciones militares de la Unión Soviética y sus aliados, se sospecha que en la actualidad ECHELON es utilizada también para encontrar pistas sobre tramas terroristas, planes del narcotráfico e inteligencia política y diplomática.

El sistema ECHELON está bajo la administración de la NSA (National Security Agency), con un estimado de 100.000 empleados tan sólo en Maryland (Estados Unidos) (hay quienes hablan de 380.000 empleados a escala mundial), considerada por muchos probablemente como la mayor organización de espionaje del mundo, operando del siguiente modo: La información es enviada desde Menwith Hill (Reino Unido) por satélite a Fort Meade en Maryland (EEUU). A cada estado dentro de la alianza UKUSA le es asignado una responsabilidad sobre el control de distintas áreas del planeta. Por ejemplo: Canadá solía ser el control del área meridional de la antigua Unión Soviética. Pero después de la guerra fría se puso mayor énfasis en el control de las comunicaciones vía satélite y radio en centro y Sudamérica, como medida para localizar el tráfico ilegal de drogas y líderes de carteles en la región. Es así que los Estados Unidos, con su gran cadena de satélites espías y puertos de escucha controlan gran parte de Latinoamérica, Asia, Rusia asiática y el norte de China. Mientras que Gran Bretaña intercepta comunicaciones en Europa, Rusia y África. Australia examina las comunicaciones de Indochina, Indonesia y el sur de China, mientras que Nueva Zelanda barré el Pacífico occidental. Se estima que estos Estados han ubicado estaciones de intercepción electrónica y satélites espaciales para capturar gran parte de las comunicaciones establecidas por espectro de radio, satélite, microondas, telefonías móviles y fibra óptica.

Lo anterior es posible porque las señales capturadas son luego procesadas por una serie de superordenadores, conocidas como “diccionarios”, las cuales han sido programadas para buscar patrones específicos en cada comunicación, ya sean direcciones, palabras, frases o incluso voces específicas.

el sistema dispone de 120 estaciones fijas y satélites geoestacionarios que podrían filtrar más del 90% del tráfico de Internet. Las antenas de ECHELON pueden captar ondas electromagnéticas y trasmitirlas a un lugar central para su procesamiento, recogiendo los mensajes aleatoriamente procesándolos mediante los diversos filtros buscando palabras clave. A este procedimiento se denomina “Control estratégico de las telecomunicaciones”

En 2001, el Parlamento Europeo en un Acta del 5 de septiembre de 2001, emitió un informe en el que se expresa que: “considerando que no hay ninguna razón para seguir dudando de la existencia de un sistema de interceptación de las comunicaciones a nivel mundial” constató la existencia de un sistema de interceptación mundial de las comunicaciones, resultado de una cooperación entre los Estados Unidos, el Reino Unido, Canadá, Australia y Nueva Zelanda siendo “la finalidad del sistema es la interceptación, como mínimo, de comunicaciones privadas y comerciales, y no militares”
 Es como si el “Gran Hermano” de Orwell, cobrara forma en el siglo XXI, aunque existe ya desde hace tiempo. ECHELON es el sistema de vigilancia más importante del mundo, aunque teóricamente se utiliza para interceptar y capturar mensajes enviados por vía de la telefonía fija y móvil, vía satelital, fax y correo electrónico desde países considerados enemigos, en la realidad práctica cualquiera puede ser su objetivo. Rescatando las palabras de Zbigniew Brzezinski, consejero de Seguridad Nacional bajo la presidencia de Carter, que confesó, no sin cinismo: “Cuando uno dispone de la capacidad para contar con informaciones, es muy duro imponer barreras arbitrarias respecto a su adquisición… ¿tenemos que renunciar a leer?” Esto nos lleva a preguntarnos;

¿Estamos en realidad ante el equivalente del “Gran Hermano” de Orwell? La revista británica New Scientist de mayo del 2001 hacía eco de un informe del Parlamento Europeo que recomienda a los miembros de la Unión que usen software encriptado y Open Source (fuente abierta) antes de enviar su correo electrónico. El documento describe cómo la red ECHELON puede usarse para interceptar las transmisiones vía satélite y cables submarinos para espiar a Europa.

La evolución del programa ECHELON se llama PRISM. Operado también por la Agencia de Seguridad Nacional de los Estados Unidos (NSA), es el sistema de vigilancia digital que opera con una infraestructura satelital más poderosa, fibra óptica y canales de alta velocidad para la recopilación, rastreo, intercepción, captura y análisis de comunicaciones procedentes de al menos nueve grandes compañías estadounidenses de Internet. Este programa ultra secreto, fue filtrado a la opinión pública en 2013, pero su operación data desde el 2007. El desarrollo de PRISM obedeció a la expansión de los servicios de inteligencia norteamericana iniciada en el 2001 a consecuencia de los atentados del 11 de septiembre y su cruzada llamada «guerra contra el terrorismo». El programa PRISM es oficialmente en su nomenclatura «SIGAD US-984XN». Cuya tarea cotidiana es la de rastrear, recoger y almacenar las comunicaciones de Internet a partir de las demandas que la NSA emite a las empresas de Internet, como Google, amparándose en la Ley de enmiendas a FISA de 2008, para que las compañías entreguen todos los datos que coincidan con los términos de búsqueda aprobados por el tribunal FISA. La NSA es una dependencia de la administración pública norteamericana que destaca por su influencia y carácter estratégico, lo que le permite utilizar solicitudes para hacerse con las comunicaciones cifradas durante su viaje por el backbone de Internet y así centrarse en los datos almacenados que los sistemas de telecomunicaciones previamente han filtrado y descartado, obteniendo así, datos más fáciles de manejar, entre otras ventajas.

PRISM se inició por aprobación de la Protect America Act por el gobierno de George W. Bush. El programa es operado bajo la supervisión del Tribunal de Vigilancia de Inteligencia Extranjera de los Estados Unidos, conforme a la Ley de Vigilancia de la Inteligencia Extranjera (FISA) de 2007. La existencia de PRISM se filtró desde hace poco más de seis años. Posteriormente un contratista de la NSA, Edward Snowden, advirtió que el alcance de la recopilación masiva de datos era mucho mayor de lo que la población conocía, al incluirse en el programa actividades «criminales y peligrosas». Las revelaciones empezaron a ser publicadas por los periódicos; The Guardian y The Washington Post el 6 de junio de 2013. Los documentos publicados demostraban los acuerdos financieros existentes entre la Special Source Operations, la división de la NSA responsable de PRISM, y las empresas estadounidenses de las que se extraían datos, que entregaban los datos a cambio de millones de dólares.

Los documentos indican que PRISM es «la fuente número uno de la inteligencia primaria utilizada para los informes analíticos de la NSA» y a través del cual la agencia ha obtenido el 91% del tráfico de Internet interceptado bajo la FISA section 702 authority. La información filtrada se publicó un día después de que se revelase que el Tribunal de FISA había obligado a una subsidiaria de la empresa de telecomunicaciones Verizon a entregar los registros de seguimiento de todas las llamadas telefónicas de sus clientes a la NSA.

El presidente estadounidense, Barack Obama, durante una visita a Alemania, dijo que las prácticas de recopilación de datos de la NSA constituyen «un sistema restringido destinado a que seamos capaces de proteger a nuestro pueblo». Justificando así la operación PRISM. Sin embargo, existen la información recopilada a través de PRISM sin negar completamente la cooperación con la NSA para dicho cometido, ante esto varios ejecutivos corporativos comunicaron al periódico The Guardian que no tenían conocimiento del programa PRISM en particular. Las declaraciones de las compañías señaladas en los documentos filtrados fueron reportadas por TechCrunch de la siguiente forma:

Documento secreto de la NSA donde se muestran las fechas en las que una serie de grandes empresas empezaron a colaborar con PRISM

  • Facebook: «Nosotros no proveemos acceso directo a los servidores de Facebook a ningún organismo gubernamental. Cuando a Facebook le son requeridos datos o información acerca de personas específicas, verificamos cuidadosamente que la petición cumpla con las leyes vigentes y solo proporcionamos información autorizada por ley»
  • Google: «Google se preocupa mucho por la seguridad de los datos de sus usuarios. Proporcionamos información al Gobierno de acuerdo a la ley y revisamos toda petición cuidadosamente. De vez en cuando, algunas personas dicen que hemos creado una “puerta trasera” en nuestros sistemas, pero Google no tiene tal acceso para que el Gobierno tenga acceso a los datos privados de nuestros usuarios».
  • Apple: «Nunca hemos oído hablar de PRISM. Nosotros no proveemos acceso directo a nuestros servidores a ninguna agencia gubernamental y toda petición de información del cliente por parte de las agencias gubernamentales debe hacerse por medio de una orden judicial».
  • Microsoft: «Nosotros proveemos datos de los clientes cuando recibimos una orden judicial o un requerimiento para hacerlo y nunca de forma voluntaria. Adicionalmente, solo cumplimos con peticiones acerca de cuentas o identificadores específicos. Si el Gobierno tiene un programa nacional de seguridad para recopilar datos de clientes voluntariamente, nosotros no participamos en él».
  • Yahoo!: «Para Yahoo!, la privacidad de los usuarios es un asunto serio. Nosotros no proveemos al gobierno con accesos directos a nuestros servidores, sistemas o redes».
  • Dropbox: «Hemos visto informes de que Dropbox pudo haber sido requerido para tomar parte en un programa gubernamental llamado PRISM. Nosotros no somos parte de tal programa y seguimos comprometidos a proteger la privacidad de los usuarios»

El 28 de mayo de 2013, Google recibió una orden judicial por parte de la juez de distrito Susan Illston, de los Estados Unidos, para cumplir con los mandatos de seguridad nacional emitidos por el FBI para proveerle de datos de usuarios sin necesidad de una orden judicial. Este nuevo escenario coloca al ciudadano frente a un poder de vigilancia y monitoreo superior por parte de los gobiernos nacionales. Intercepción y monitoreo de telecomunicaciones, recopilación y almacenamiento de datos biométricos, análisis de Big Data etc., la seguridad se vuelve cada vez más sensible y como desde hace muchos años los estados nacionales saben bien que la información es poder…