Breves y rápidas reflexiones sobre las Elecciones Nacionales 2015
Por Agustín de la Torre - Voluntario de Frente Joven

Este año electoral fue largo, quizás el más largo desde la vuelta al sistema democrático. Arrancó allá por el 12 de abril en Salta con sus PASO provinciales. Allí se destacaron dos figuras que luego estuvieron presentes todo el año en el debate político: Urtubey (Gobernador re re electo) y G. Saénz (Intendente electo de la capital), aunque eso es otro cantar…
Se podrían destacar muchas anécdotas, datos, opiniones y demás de este 2015 político. Me quedo aquí con algunas reflexiones que me parecen importantes de subrayar y algunas a tener en cuenta a futuro. Hago lugar aquí principalmente a las elecciones nacionales, no por quitarle importancia a las subnacionales, sino por cuestiones de tiempo y espacio. Quedarán para otro momento.

- Alta participación popular, superando el 80% en las elecciones de octubre y en el ballotage. Así se demuestra que a los argentinos nos importa qué se va a hacer en los próximos años y quiénes lo van a llevar a cabo.
- Excelente actuación de voluntarios fiscales de todos los partidos, superando números históricos. Otro aplauso para la sociedad argentina que no se quedó en su casa esperando, sino que se involucró como pocas veces se ha visto en nuestra historia política. Que no decaiga. Dato negativo: excesiva “paranoia” a veces, como con las cadenas de las redes sociales, como la del 22/11 de “las biromes de la DINE” y otras: un poco más de seriedad.
- En el mismo sentido que el punto anterior, los desastres de Tucumán nos dejaron enseñanzas que se vieron reflejadas en algunas medidas concretas y en el trabajo masivo de los fiscales. Se deberán tomar decisiones en esta materia para que se garantice la transparencia electoral. Este va a ser uno de los grandes desafíos del próximo Ejecutivo nacional y provincial (en Bs. As. al menos) y de todo el arco político legislativo.
- Las encuestadoras fallaron (¿u operaron?) desastrosamente en casi todas las elecciones de este año. Deberá replantearse seriamente su rol y metodologías.
- Los medios de comunicación, en general, también dejaron entrever ciertas desprolijidades, como la inmediata publicación de los resultados antes del debido tiempo (rozando lo ilegal incluso), y preferencias excesivamente alejadas de la supuesta “objetividad informativa”.
- Las campañas virtuales fueron clave. Por un lado el Pro con su equipo de profesionales jugó muy bien con estas herramientas, que son las redes sociales. También el FPV tuvo un seguimiento importante, con relativo éxito con la “campaña del miedo” o “de la concientización”, depende del lado que se mire. Además, los otros partidos también hicieron lo suyo, aunque en menor medida.
- Vale destacar también la campaña de Sergio Massa y José De la Sota, referentes de UNA, que llevaron al debate proselitista un modo de hacer política que estaba un tanto olvidado: las propuestas de campaña, con soluciones concretas y equipos. Estamos muy acostumbrados a una fuerte utilización del marketing político por sobre los hechos y las propuestas. En ese sentido, se sentó un precedente importante, que incluso tomaron luego otros candidatos como Scioli y Macri, y que dejó temáticas e iniciativas que merecen ser tratadas en los próximos años.
- Debates. Por primera vez se pudo llevar adelante un debate presidencial. Ambos debates, si bien no fueron claves en la elección, sí sentaron las bases para que en las próximas contiendas electorales sea un compromiso ineludible, y enriquecieron más la democracia argentina.
- Históricas las elecciones de partidos nuevos, como el Pro (34%) y el Frente Renovador (+ del 21%), este último con sólo 2 años de existencia. Se rompió la polarización esperada y también el 3ero jugó y jugará un rol clave como pocas veces. La izquierda sigue subiendo lentamente, y va a contar con 4 bancas de diputados.
- Parece obvio, pero no por ello deja de ser resaltable: después de décadas no habrá un gobierno de mayorías radical o peronista (o militar).
- Se viene un interesante debate en el Congreso, donde se van a tener que formar consensos de algún tipo entre el nuevo oficialismo y la mayoritaria oposición. En este punto, creo yo, van a ser relevantes las composiciones de las distintas comisiones, y las autoridades del Legislativo en ambas Cámaras. Los nombres que allí queden en estos días, serán una muestra de lo que se puede llegar a venir en cuanto a agenda legislativa y a la relación Ejecutivo -Legislativo y Oficialismo- Oposición.
- Los nombres que ponga Mauricio Macri en el Gabinete van a ser claves para ver qué dirección le va a dar a su Administración, ya que en campaña aventuró poco en esta línea. ¿Pondrá muchos radicales y de la CCívica? ¿El Frente Renovador tendrá algún representante en organismos de control? Está por verse en estos días. Las personas que ocupen lugares bisagra (como su nuevo “gabinete económico”) tendrán que estar muy preparados y generar confianza en la sociedad con medidas rápidas, mesuradas y efectivas.
- Asume el primer presidente “ungido” por un ballotage. Habrá que ver cómo se maneja con la poca cantidad de votos que sacó (de apoyo popular real tiene un 34%). Néstor Kirchner lo pudo hacer bastante bien siendo peronista, veremos qué sucede ahora.
- Los gobernadores y la relación Nación-Provincias, y en particular Región Bonaerense- Interior, también va a ser un ítem clave a no dejar de lado. Las políticas del próximo gobierno, sin duda, tendrán que poner mayor énfasis que el actual en el desarrollo de las provincias y sus economías regionales. Los intendentes del conurbano bonaerense también jugarán lo suyo en la Provincia y en Nación.

Quedan interrogantes y temáticas en el tintero, como el nuevo rol del Partido Justicialista, su renovación interna; el papel de nuevos líderes como Sergio Massa, Juan Manuel Urtubey, Florencio Randazzo y otros; el análisis de las supuestas causas de la derrota del FPV en la Provincia de Buenos Aires y en la Nación con los papeles de Aníbal Fernández, la propia Presidenta saliente, Carlos Zaninni y La Cámpora; la efectividad de la “campaña del miedo”, etc. De ello hay mucho escrito y por escribir.
Concluyo este resumen rápido y sencillo, que contiene puntos un tanto obvios, pero como decía un profesor mío de la facultad, “es lo obvio, pero lo obvio es lo más difícil de ver”. Es un primer acercamiento rápido a lo que pasó y a lo que vendrá en la vida política argentina. Deseo, como buen argentino, que sea lo mejor para nuestra querida Patria. A Dios se lo encomiendo, y por ello intentaré aportar lo mío. En eso estamos.