Luciano Banchero: “Posta es un buen ejemplo de cómo se construye una marca independiente”
El periodista de Metro 95.1 avanza con la primera red podcastera de Argentina. Sus sensaciones respecto a la calidad y difusión de dicho medio en nuestro país.

E s una de las figuras emergentes de un periodismo que, como nunca antes, encuentra en este mundo tecnológico un sinfín de herramientas para llevar la actividad a otro nivel de calidad, innovación y difusión. Es también un periodista de 31 años, que tuvo la suerte (que él no define así) de trabajar en medios internacionales y nacionales de alta calidad, como MTV, la revista Rolling Stone o La Cosa y hoy muestra todo su conocimiento en cultura digital (y mucho más) en Basta de Todo, el programa de Matías Martín, otros envíos de Metro 95.1 y La Nación. Ah, y creó la primera red de podcast del país. Un pionero, en exclusiva.
1) Cuando miras hacia atrás, ¿tu carrera toma el curso que deseabas en un principio?
Cuando era chico, quería ser astronauta, Batman o estar en la radio. Así que una de tres no está nada mal. La verdad es que, más allá de fantasear, hasta que terminé la secundaria nunca armé un plan ni tenía claro cuáles eran los pasos que tenía que dar para entrar en los medios. Me refiero a los medios en general. Ni siquiera soñaba con trabajar en los que escuchaba y leía. Pero como siempre me gustó la radio y siempre me gustó escribir, primero me metí a locución y después periodismo. En el medio, se dieron los hechos fundamentales que me llevaron acá, aparte de estudiar, que fue hacerme amigo o pegar buena onda con grandes profesionales que siempre estuvieron dispuestos a darme trabajo o recomendarme. Así que es un poco de talento, un poco de estudio y un poco de contactos. Particularmente, no creo mucho en eso que muchos llaman “suerte”. Así que el camino se fue dando: una cosa llevó a la otra, un trabajo abrió otras puertas y acá estamos. Vamos por más.
2) Hace no mucho tiempo decidiste darle inicio a lo que se llamó Posta FM, la primera red de podcast argentinos. ¿Cómo surgió?
Posta nació originalmente a partir de una necesidad personal de hablar de cosas que no comentaba en la radio, como cine y series, y luego fue un vehículo para hacer cosas con colegas que admiro, como Clemente Cancela y Nicolás Artusi. Después empecé a pensar en qué otras personas podrían coparse con la idea de hacer podcasts y extendí la invitación a colegas y amigos talentosos. Ahí empezó a formarse Posta propiamente dicho: cuando se sumó mi socio Diego Dell’ Agostino para darle forma a la plataforma y lanzamos la web y la app agrupando nuestros contenidos. Ahí la necesidad pasó a ser profesional, más que personal.
3) ¿Qué buscaban?
Queremos construir un espacio con contenidos de calidad para escuchar, con buena producción y buenas voces, que se instale como una alternativa, no sólo a la radio sino al otro montón de ofertas que hay para ver y escuchar. Venimos a ocupar un espacio que creemos que estaba vacío. Y queremos llenarlo de podcasts originales, interesantes y sorprendentes.
3) En otros países de Latinoamérica, como México, el podcast es un medio desarrollado, con reglas claras y difusión amplia. Pero acá, sacando una red organizada como Posta, suele haber grandes podcast para públicos pequeños, de nicho. ¿Ves un crecimiento en la actividad argentina? ¿Qué falta para llegar a la calidad, cantidad y publicidad de otros países “tanques” en cuanto a podcast?
El problema no es que haya podcasts de nicho. Con el alcance de Internet los nichos son cada vez más grandes. El tema es que la mayoría de los podcasts argentinos están hechos para los amigos. Prácticamente ninguno tiene la ambición de expandirse y alcanzar a una audiencia más grande. Capaz que tienen 500 escuchas y se conforman con eso, les parece un montón… y con un poco de trabajo podrían llegar a muchos más. Pero tal vez no tienen esa ambición, y no está mal, hay varios que se hacen por hobby. Pero Posta no es un hobby, Posta es un medio, es un emprendimiento que quiere que sus contenidos alcancen la mayor cantidad de oyentes posibles. El crecimiento en la actividad, de todos modos, es notable. Se nota que la producción se multiplicó en el último par de años y ojalá que la tendencia se acentúe. Lo que falta es una buena vidriera. No existe una plataforma tipo YouTube en la que la gente sepa que puede encontrar contenidos de audio como encuentra videos de todo tipo. Estimo que para que se produzca el salto tiene que pasar una (o más) de tres cosas: que Spotify implemente finalmente los podcasts en español (al momento de esta publicación, ya se logró), que una figura mainstream tenga su podcast y lo exponga masivamente, o que un medio grande se vuelque a producir contenidos de audio on demand. Hasta entonces seguirá siendo un medio de nicho.
4) En alguna entrevista comentaste de tu deseo de que Posta se convierta en algo similar a un sello discográfico donde escucharlo se traduzca en un “si este (podcast) está en Posta.fm va a estar bueno”. ¿Sentís que lograste tu cometido y están fortaleciendo un estilo?
Sí y creo que es uno de nuestros principales logros. Creo que somos un buen ejemplo de cómo se construye una marca de manera independiente. Tenemos una ética y una estética que nos hacen reconocibles. En parte gracias al tremendo laburo visual de los chicos del estudio Bosque, encargados de nuestros diseños. Para mí un producto de audio primero te tiene que entrar por los ojos, te tiene que llamar la atención visualmente. Y una vez que lo escuchás, hay elementos que lo identifican con Posta. La voz de Diego Ripoll, la música de Eze de la Parra, la cercanía con los conductores… me gusta pensar que en Posta operamos como una familia, aún cuando no todos se conocen con todos. Todavía es un work in progress y hay muchas áreas en las que podemos mejorar, pero es un colectivo de gente muy talentosa y eso siempre tira para adelante.
5) De alguna manera, intentaste potenciar bandas bajo el sello de Mamushka Dogs e impulsar podcasters desde Posta. ¿En qué momento entendiste que la mano pasaba por la autogestión digital?
Justamente, fue con Mamushka. Si bien nunca llegó a convertirse en una actividad rentable, fue el proyecto que me dio las herramientas para encarar emprendimientos de manera independiente y autogestionada. Son cosas muy diferentes pero tienen en común la búsqueda de dar a conocer algo nuevo: ofrecer cosas distintas para escuchar a gente curiosa que no se conforma con lo mainstream.
6) Suelo escuchar Posta y es algo, si nos ponemos profundos, enriquecedor, ya sea en cine, series, tecnología o cuestiones cotidianas, como “Lo-Fi” o “Nunca ayudes a nadie”. Sé que a muchos oyentes les pasa igual. ¿Cómo negocian con el equipo los temas a debatir y la óptica a usar?
Yo me ocupo de armar los formatos y los equipos y guiarlos en el armado de la lista de episodios, pero no suelo meterme en los contenidos. Te puedo hablar de los podcasts en los que sí participo. Cuando empezamos a armar Pernocte con Paula Giménez sabíamos que no queríamos tomar el camino más obvio. Lo más fácil hubiera sido armar una mesa con gente hablando de sus experiencias sexuales. Pero optamos por un formato menos tradicional, más documental, que nos permitiera contar mejor las historias. El objetivo de cada episodio es responder una pregunta, derribar un tabú o un prejuicio, no simplemente charlar sobre un tema. Este es el caso de Pernocte, después cada uno tiene su lógica interna.
7) Yo creo que dieron un salto importante en Posta con Tecla Cualquiera y esa temática de “historias reales de la vida virtual”, entrevistando directivos de Netflix, Spotify, IBM y Tinder. ¿Qué sentís, en lo personal y en cuanto a aporte a la actividad, cuando, después de dos años, Posta progresa de esta manera?
Obviamente, orgullo. Igual, más allá de los testimonios conseguidos, que son mérito de los conductores, y no dependen tanto de Posta, nuestro logro más grande con Tecla Cualquiera fue armar un programa dedicado a hablar de tecnología de manera diferente. En vez de un pelotazo en el que te muestran cómo es el nuevo teléfono de equis marca, presentamos historias interesantes de qué les pasa a las personas con Internet y la tecnología. Nuestro progreso más grande, que todavía está dándose, es encontrar nuevas maneras de contar historias y exponer ideas. Entretener, informar y sorprender.