Animales en tus manos

[Texto y fotos: Xochiketzalli Rosas]

Ella, una mujer de más de 40 años de edad, se paró frente al cuadro. Observó la imagen detenidamente por un par de minutos, como si intentara descifrar lo que le estaba diciendo, como si la analizara. Él, un joven de 15 años que la acompañaba, después de mirar la imagen apenas unos segundos imitó con sus manos los movimientos que veía frente a él.

Primero, una mariposa. Unió los pulgares y extendió sus demás dedos y los unió y separó para simular el aleteo del insecto. La mujer lo miró y de inmediato le copió el movimiento. Los dos sonrieron y caminaron al siguiente cuadro. La escena se repitió varias veces. Los dos iban creando con sus manos diferentes figuras de animales: escorpión, ballena, mosca, abeja, cocodrilo, tortuga, delfín. Cuando ella no podía, él la tomaba de las manos y la guiaba. Ni un solo sonido emitieron mientras pasaban de cuadro a cuadro, solo se escuchaban sus risas cómplices cuando terminaban con éxito la figura, algunas tras varios intentos.

Pensé que eran madre e hijo, pero en realidad se conocieron frente a las imágenes. Él era un joven sordo que había asistido a sus actividades recreativas en la Casa de la Cultura del Sordo, y ella, una mujer oyente que había asistido a la inauguración de la exposición «Animales en tus manos».

Asistentes a la inauguración de la exposición «Animales en tus manos» replican señas.

María Luisa Bella, intérprete de Lengua de Señas Mexicana [LSM], y Arturo Severiano, diseñador gráfico, son los creadores de «Animales en tus manos». Marilu, con su familia: esposo e hijos, fungieron como los modelos de las 17 señas que integran la exposición: imágenes de los nombres de los animales que se construyen con el cuadro básico de las manos y los brazos. Ella también fue quien costeó todos los gastos para las impresiones y encuadrado de las ilustraciones. Arturo, por su cuenta, fue quien le dio cuerpo a la idea creativa: en cada imagen aparece el modelo haciendo la seña, acompañado de la ampliación de la figura del animal señado para que ésta sea clara, así como los movimientos que la configuran.

María Luisa haciendo la seña del cocodrilo.

No es la primera vez que trabajan juntos en una exposición para difundir la cultura entre la comunidad sorda. En julio de 2015 montaron en la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México una galería sobre los Derechos Sexuales de la Mujer Sorda. En esta ocasión querían acercar a la comunidad de sordos el conocimiento y arte de su propia lengua con palabras tan elementales como son los nombres de algunos animales; querían que se divertieran mientras aprendían.

«La lengua de señas no sólo le pertenece a los sordos. También es importante que las personas cercanas, la familia, aprendan y logren comunicarse. Por ejemplo, yo como hija de sordos es lo que veo que la comunidad necesita: conocimiento y recreación, y aunque esto sale de mi bolsillo a mí me da felicidad ver cómo representa algo en la vida de las personas», narró Marilu en el breve momento en que los asistentes a la exposición terminaron de saludarla y agradecerle.

Por eso, Marilu y Arturo buscaron el espacio en la Casa de la Cultura del Sordo en la delegación Cuauhtémoc, donde este lunes inauguraron la galería que estará en exhibición hasta el domingo 19 de junio en un horario de 9:00 a 18:00.

Arturo haciendo la seña del caracol.

«Yo apenas me voy iniciando en todo esto, pero me ha gustado y me ha impulsado a pensar más ideas para acercar el arte a los sordos, y sus familiares, con una construcción sencilla y que les sea clara y cercana», contó Arturo mientras observábamos las imágenes. Mientras mirabamos a todos los asistentes, oyentes y sordos, moviendo las manos, nombrando a los animales.