La belleza “social”

Para nosotros se ha vuelto genial toda esta tendencia holística, donde publicamos a los 4 vientos (instagram, face, tiwtter y snapchat) que estamos dentro del camino de Kung Fu Panda hacia la paz interior; y en vez de invertir 30 minutos en meditación, solemos dedicarle, al menos una hora, al sacar la mejor foto donde la pose de meditación se vea que estamos disfrutando de nuestra belleza interior. Nos fascina subir frases motivacionales, que le transmitan a nuestro espectador que estamos plenamente convencidos de que somos una preciosura internamente , pero lo cierto es que, después de hacer la publicación; nos pica la curiosidad de cada tanto en tanto revisar qué tal le fue a nuestro instante de belleza interior, lanzando inmediatamente por la cañería el trabajo que nos costó ese instante zen, y fregando en el lavaplatos los frágiles fragmentos restantes de nuestra autoestima

Nuestro estado de ánimo se ha vuelto un incoherente trastorno bipolar, ya que el mismo lo estamos condicionando a un “porque dejo de seguirme?”. Así de frágiles y vulnerables nos hemos vuelto.
 
 En algún punto de la evolución de la internet, resultamos tomando la firme decisión de conectarnos de manera intravenosa a nuestro ego, de un modo u otro, el ego que llevamos dentro se ha convertido en un pequeño monstruo de la gula, al cual le fascina alimentarse de nuestra percepción de gustarle o no a terceros, ya sean conocidos o completos extraños en la red; condicionando nuestro estado de ánimo a pensamientos como el de “que genial se ve esa foto, me gustaría poder tener una foto igual o mejor que esa”

A final de cuentas, entre fotos y publicaciones en redes sociales, se nos está olvidando que estamos utilizando como pilar para sostener toda nuestra autoestima y nuestra cordura mental; y es que esa “belleza” que tanto admiramos, que tanto anhelamos, es total y plenamente SUBJETIVA; en términos más simples, la flor que a tus ojos parece la más hermosa de todas, es el pasto salvaje y feo ante los ojos de otra persona; es por ello que así como hay personas que consideran bello un cuerpo, hay otras que el mismo cuerpo les parece común y ordinario, pues lo que les atrae es la energía que radia la persona

Nos estamos transformando en pequeños gremlin que anhelamos una gigantesca porción de atención; no solo en el área de redes sociales, queremos que nuestras vidas tengan un foco encima y el mundo entero sea el eufórico púbico de la obra que es nuestra vida; al punto en que le hemos perdido el verdadero placer a los momentos que compartimos, estamos tan codificados a que nos presten atención que si salimos con amigos queremos que estos se sienten a escuchar maravillados nuestra cotidianidad, no podemos ir por un café sin tomarle foto al empaque o a nosotros mismos tomando el café, algo que nuestros abuelos solían hacer en la privacidad de la cocina, saboreando cada sorbo de manera orgásmica, sin restregarle a nadie que ese café, era el mejor café del universo

Nos estamos haciendo los ciegos de donde está la esencia de la belleza que tanto nos gusta ver en redes sociales, y esa dura realidad es que lo que nos hace atractivos no es la cintura de avispa o el pectoral de Thor, sino nuestra actitud; puedes estar decaído por una enfermedad, pero si tu actitud transmite “saldré de esta”; ya comienzas a parecerte un poco más a Kendall Jenner; si tu peso es de 58kg y pasas dos horas diarias en el gimnasio, pero tu actitud transmite el mensaje “rayos, no me parezco a las de Victoria’s secret”, la imagen que transmites será muy parecida a la de la chilindrina

Dejemos de matarnos tanto para gustarles a los demás, anímate a ponerte ese par de zapatos que compraste “para una ocasión especial”, y si te gusta cómo te quedan sube el post!, tu perfil es el equivalente al álbum de fotos plástico de la abuela; postea lo que te de la gana, sin importar si a los demás les gustan o no tus publicaciones, al final de cuenta no es tanto la foto tomada a media luz con pose de revista vogue la quieres recordar, sino la del envoltorio del chocolate que te regalo tu primer amor.

Si pierdes likes o seguidores esto no te quita belleza, el peso de importancia que colocas sobre estas cosas solo te quita energía (y alegría), no necesitas la aprobación de un like , o la de un desconocido (o poco conocido) al que ya no le interese seguir tu vida, lo mas importante es que tu vida te guste a ti, después de todo vas a pasar muchísimo tiempo dentro tu propia historia, y solo tu puedes determinar si es un drama de cine independiente, o una de acción de hollywood