Las respuestas que no te dio tu ex

Cuando terminamos bien una relación , cuando hacemos que esta ruptura sea de alta calidad, son pocas las preguntas que le quedan en el aire a la otra persona. Pero el afán de nuestro día a día nos genera un gran ansiedad por terminar las cosas lo mas rápido posible, y pasar a nuestro siguiente objetivo antes de que se nos acabe la vida, pero como todo lo que hace rápido termina mal, lo mismo sucede con las relaciones, pues así como existe un proceso para iniciarlas, también existe un paso a paso para que estas terminen bien.

Cuando el acabado de nuestra difunta relación se parece a algo que construyo un niño de 4 años en su clase, la otra persona queda con la misma cantidad de preguntas que tendría el cuestionario de admisión a la NASA. Esto puede que sea o no conveniente para la persona que ha decidido romper; pues existe la probabilidad de que tu ex pareja aun quiera conservarte en su vida como plan B. Para ello, será ventajoso mantenerte con dudas, ya que la aclaración de las mismas será un motivo de reencuentro; ahora, si tu deseo realmente es terminar todo contacto con tu ex, deberás pasar por el trago amargo de sentarte a explicarle con detalles tu versión de los hechos, si no quieres que tu historia termine convirtiéndose en una narración fracturada.

La mayoría de las relaciones modernas terminan con una explicación psicológica cuya conclusión se limita a “solo por que si”, o se reduce a “se acabo el amor”; como si este fuera un producto en un almacén, al cual solo hay que esperar a que haya disponibilidad nuevamente para obtenerlo. Lo cierto es que, aunque tuviéramos la oportunidad de vaciar nuestro tazón de preguntas a nuestra ex pareja, para la otra persona el responderlas concretamente seria como responderle a un niño el porque el color de la noche es negro y el del día es azul; y ya que no existe un google para los sentimientos, el explicar la evolución de estos a medida que se van manifestando es una tarea bastante complicada de ejecutar.

Nosotros como seres humanos, aun siendo adultos y dejando una cuarta parte de nuestra vida en terapia, no sabemos describir nuestros sentimientos de una forma que sea totalmente comprensible para nuestro interlocutor. De la misma forma que ya no sientes que tu destino sea casarte con tu amor de colegio, de igual manera tu pareja va cambiando su percepción sobre la relación; y ojo, esto no necesariamente se debe a algo que hiciste o dejaste de hacer (esas son excusas). Esto se debe al lío interno que tiene la otra persona sobre si mismo, se debe a que aun no sabe que quiere en su vida, ni como quiere que sea; es por ello que comúnmente escuchamos que, después de que nuestra ex pareja nos hizo tanto daño, tiempo después aparecen suplicando amor; esta resurrección no se debe a que les dio un bajón repentino de autoestima, sino a que entendió que tu eras la persona correcta para ese momento de su vida, el único problema con esto es que para entonces tu ya has sanado.

No debes aferrarte a las preguntas que no tuvieron respuestas, como por ejemplo: porque le importa si fue esa persona quien decidió terminar, que quiso decir cuando dijo esto, porque hizo esto o aquello… Etc. Si te colocas en la posición de tu pareja, y te haces las preguntas a ti mismo, notaras que aquellas que sean positivas las responderás con un “porque le amo” ,y las negativas con un “es que algo que dijo o hizo me molesto y por eso reaccione así”. Ahora enfoquémonos en las positivas, en esas de “le escribí por que aun le amo” o “ le envíe un regalo en su cumpleaños porque aun le amo”; estas respuestas no son validas, seria como decir que comiste pan tostado en el desayuno porque le amas; lo mismo pasa con tu ex pareja, esta persona muy probablemente no tiene claro el por que hizo o dijo lo que dijo, solo sabe que en aquel instante, sintió que quería hacer o decir lo que hizo; sin detenerse un minuto a pensar, pues sus actos fueron simplemente lo que paso por su cabeza en ese momento en el que todo sucedió.

Vivir en el pasado es inevitable, aunque este nos distraiga del presente; es mirando hacia atrás que podemos aprender las lecciones que nos brinda la vida; no reprimas el rencor y la rabia que te dejan todas estas dudas que tu ex no quiere (no puede) aclarar, y recuerda que tanto esa persona como tu, aun están en el proceso de conocer que desean en sus vidas, de encontrarse a si mismos y buscar el desarrollo de su personalidad.