Los gañanes no quieren gente viva
Escuchando a dos personas “empresarias” hablando, me reafirmo a mí misma la frase que escuché una vez de una conocida:
Este mundo es de los hechos mierda

He conocido gente que se llama a sí misma emprendedora, he conocido gente que ha trabajado toda su vida en una institución de gobierno, y por otro lado gente que ha trabajado para grandes empresarios… Y todas me han confirmado el título de este post.
Que si pones tus recursos, que si tenés carro (para que hagas viajes fuera de la oficina, o que podás irte tarde), que no hay horas extras (ni pago, ni tiempo compenastorio…. como exige la ley), que si tenés “disponibilidad de tiempo” para no decir “necesitamos que choleriés (trabajar sin compensación alguna) fines de semana y fuera de horarios de oficina” … Y encima, te piden tu propia laptop, teléfono, cámara y/o tablet porque no cuentan con recursos propios…. O simplemente no les importas
Que quieren gente con ideas frescas, claro, porque necesitan de ellas, pero a la hora de las horas no les interesa que venga “un cholero” a mandarles, ¿cómo van ellos a hacerle caso al más nuevo, al “pollo” de la empresa? Puede venir como asesor, pero cómo van a seguir sus consejos si no tiene años de trabajar para esta empresa. ¿Cómo va a venir este pelele nuevo a decirme qué es lo mejor para mi empresa?
He ahí cuando el “pelele" empieza a sentirse a disgusto con su puesto, empieza a ser mediocre porque no hay nada más, es dejarse explotar o morirse de hambre… Y la búsqueda continúa, esa búsqueda de una oportunidad donde se valore el talento, donde acepten aquello que tienes para dar, tus conocimientos y habilidades… por un horario y un salario más o menos decente, económico y emocional, no todas las compensaciones son de dinero.
Pero la “gañanada" no solo se da a nivel laboral, las compañías telefónicas meten “promociones", te roban saldo o buscan la obsolescencia programada para que gastes más dinero en ellos; otros hacen sus productos o prestan sus servicios con menor calidad para buscar una mayor incidencia de compras, ya sea por no haber otra mejor opción o porque es más barata. Y claro, el dinero manda… las necesidades también, como ya no se vive sin teléfono…
Hoy en día, la ley de la oferta y la demanda se ha vuelto cruel, entre más rasques más sacas, entre más estafes más ganas,
Y nadie hace nada por cambiar eso.
Y los que hemos intentado cambiar eso, simplemente somos discriminados…. Porque a los gañanes no les gusta la gente viva, les gusta el rebaño de ovejas que obedezca fielmente a sus intereses.