Mi misión: ser la mujer maravilla
Ser mujer, como todo en esta vida, tiene sus virtudes y sus desventajas, sobre todo en una sociedad machista como la mayoría de países latinoamericanos; pero especialmente aquí toca superar muchos obstáculos.

Muchos, por ser hombres, te quieren pisotear, o ver de menos, algunas mujeres también, por el simple hecho de querer sentirse superiores se olvidan que están dirigiéndose a otra mujer, desde chiquitos hay niños que aprenden a no respetar a las mujeres, porque vienen de hogares disfuncionales, etc. El punto es que la lucha de una mujer es contra todo el mundo.
Encima, a muchas se nos cría para servir, para ser sumisas y manipulables, de tal modo que podamos pasar como un objeto de manos de nuestros padres a la de nuestros maridos a la de nuestros hijos… porque todas las mujeres deben tenerlos y la que se niega a ello no es mujer, tiene algo raro o malo.
Contra todo eso luchamos muchas mujeres latinoamericanas, contra eso lucho yo, miedos, prejuicios, machismo, hembrismo, cultura, roles de género, y tantas otras cosas que representan problemas para el desarrollo físico y mental de una mujer
Hoy en día se necesita ser “enojada” y de carácter fuerte, ya que si es una mujer amable y tranquila te intentan pasar encima, explotarte a nivel laboral y doméstico; llegando a ser hasta tu propia familia la que abusa de tu naturaleza apacible
“Es mejor ser enojada a que le pasen encima” — S. A.
Total, que a muchas nos toca aprender a ser la mujer maravilla todos los días para defendernos de los abusos de miles de años que se vienen repitiendo hasta en los más pequeños detalles de la vida cotidiana….
Pero también hay situaciones que sacan a la heroína que llevamos dentro, cuando las cosas se ponen aún más difíciles, cuando un ser querido tiene un problema, cuando somos amigas, madres, hermanas, y damos todo nuestro apoyo y ternura a alguien que nos necesita; es una forma más de ser mujer maravilla
Ser poderosa no significa pensar siempre en los demás, sino todo lo contrario, aprender a ver por nosotras mismas para poder ver por otros de la manera más sana y efectiva posible… porque Diana Prince se entrenó y entendió la situación antes de involucrarse a pelear (hablando en específico de la película de Patty Jenkins)
Ser mujer implica ser fuerte, nacemos con eso, pero se va determinando más con la crianza y tus decisiones… Pero la fuerza está en nuestra naturaleza, debemos respetarla y honrarla, de modo que no dejemos que otras personas nos pisoteen ni nos molesten, así como tampoco nos corresponde pisotear ni molestar a otras personas (en especial congéneres)
Unos meses después de escribir esa primera parte, me doy cuenta de lo fuerte que aprendí a ser, de cómo la vida (y más la muerte) te sacude, te tiembla la tierra donde estás parada, te asusta, te duele…… pero te deja aprender muchísimo, te deja mostrar esa fuerza que tenías ahí, escondidita en un rincón de tu ser, y no solo por vos misma, sino también por tus seres queridos, ser una super heroína para aquellos que te necesitan.
Porque una mujer maravilla no solo está para detener criminales ni villanos fantásticos, sino para dar apoyo a quienes te necesitan, amar incondicionalmente, con locura y con cordura, porque ambas se necesitan para que ese amor siga adelante y supere cualquier obstáculo que la vida, Dios, el destino o como lo quieras llamar, les ponga enfrente; ya sea amor de pareja, de madre-hijo, de hermanos, o de lo que sea, siempre que haya un vínculo entre ambos.
Originalmente escribí este post para el día de la mujer, pero me doy cuenta de lo importante que ha sido para mí aprender a ser fuerte, para sobrellevar los retos más duros de la vida sin perder mi esencia, para perder al ser que más he amado sin perderme yo, y sobre todo…. Para encontrar la fortaleza de Mujer Maravilla donde solo había escombros de una mujer insegura, destrozada y con el corazón roto gracias a la muerte que le robó dos de sus seres más amados.
Y sigo aquí, honrando la memoria de esas personitas tan especiales, que me hicieron quien soy ahora, y a quienes les agradezco tanto por su amor y su presencia en mi vida… seguiré siendo esa Diana Prince que tanto los enorgulleció
