Carta de amor

Tenía tiempo queriendo escribir esto, creo que ahora tengo la excusa perfecta.

Antes de empezar tengo que decir que nada de esto sucedió como se esperaba, pero creo que las mejores cosas que me han pasado, nunca las he planeado. Tú eres una de ellas. Como dice aquella famosa frase: “Andábamos sin buscarnos”

¿Lo mejor? Fue que nos encontramos y que alegría. La verdad, no sé por dónde empezar, creo que lo mejor sería agradecer. Agradecer por todo lo que has hecho. Agradecer por estos cuatro años juntos. Y agradecer por los años venideros, que, espero lleguen.

Hablando hace unos días con unos amigos, ellos me decían lo afortunado que era al tener una mujer como tú a mi lado, que sobre todas las cosas me quería y que había encontrado el amor. Mis respuestas a esos cumplidos fueron: “Si, supongo que tengo suerte, ¿no?”. Y rápidamente cambiamos de tema.

Luego en mi casa, me puse a pensar en la conversa y en lo dichoso que era al estar rodeado de buenas personas. Amigos que me recuerdan lo afortunado que soy. Una novia que parece una bendición. Y una familia excepcional. En ese momento recordé que a pesar de no tener todo lo que quiero, quizás tengo más de lo que merezco.

Pero no quiero cambiar de tema, lo que quise decir con esto, es que hasta mis amigos me recuerdan el porque te amo y el porqué debo seguir haciéndolo.

Y te amo por la sencilla razón de amarme. Te amo porque somos tan distintos, hasta el punto de no soportarnos, que nos hacemos compatibles. Te amo por tu humor y tu mal humor. Te amo por tu constante acoso. Te amo por tus regaños. Te amo por tus: “no te acuestes tarde”, aunque igual lo haga.

Y como olvidar los mensajes de buenos días, el de buenas noches y mi favorito: “Que comiste?” y mi respuesta sea “Lo de siempre”. Por eso te amo.

Estoy orgulloso de estar al lado de una de las voces más talentosas que se están formando. Estoy orgulloso de formar parte de eso, de una manera u otra. Solo te digo que dejes la flojera y sigas forjando ese hermoso don. Por esto, también te amo.

Tenlo presente, te amo por muchísimas razones más.


Quien diría que luego de cuatro años hayamos llegado aquí, con sueños por cumplir, con metas por alcanzar y un camino que recorrer. Obvio, han habido momentos difíciles, no todo a sido color de rosa; y los seguirán habiendo, pero gracias al amor que nos tenemos los hemos podido sortear.

Cada segundo, cada minuto, cada día y cada uno de estos cuatros años a tu lado me han enseñado valiosas lecciones. Una de ellas es que tener pareja no es sencillo, pero es un bonito reto, que de concretarse llena de una satisfacción enorme; es conseguir una flor en el pantano, y eso hay que valorarlo.

Hay que recordar que no todos están dispuestos ser domesticados. Y que podrán haber mil flores iguales y haya quien crea que la mía es una mas del montón, pero se equivoca. Puesto que mi flor es a quien he protegido. A quien he escuchado quejarse, llorar, alabarse y hasta a veces hasta callar. Puesto que es a quien he acompañado y en ocasiones peleado. Por eso y mucho más es que mi flor no es igual al resto, es única y especial.

Como dijo aquel sabio zorro: “Es el tiempo invertido que has perdido en tu rosa lo que la hace tan importante.”

Se que te gustan las flores y quizás no este demás regalarte unas, pero creo que la mejor manera que tengo para que sepas cuanto te valoro, son estas líneas.

Sigamos trabajando. Sigamos creciendo. Sigamos soñando. De nuevo mil gracias, te amo.