Ejercicio 4 · El crítico, el criticado y el observador compasivo

kristin Neff propone una modificación compasiva del ejercicio gestáltico del diálogo de las dos sillas

Kindful
Kindful
Aug 27, 2017 · 3 min read

En este ejercicio te sentarás en diferentes sillas para ayudarte a entrar en contacto con distintas partes de ti, experimentando cómo se siente cada aspecto en el momento presente.

Para empezar, coge tres sillas y colócalas de manera que se miren entre sí y estén en disposición triangular. Luego, piensa sobre alguna situación o aspecto de ti misma/o que frecuentemente te cause problemas y te provoque duras autocríticas. Designa una silla como el lugar que va a ocupar ese crítico interno, otra como la parte de ti que se siente juzgada y criticada, y la tercera, como el lugar en el que se sienta la voz de un observador sabio y compasivo. Vas a interpretar estas tres partes de ti — tú, tú y tú — . Puede parecer algo tonto al principio, pero quizá te sorprenda lo que surge una vez que permites realmente que las sensaciones fluyan con libertad.

  1. Piensa sobre tu “situación/aspecto de ti misma/o”, y luego siéntate en la silla del crítico interno. Una vez que has tomado asiento, expresa en voz alta lo que tu parte autocrítica piensa y siente, por ejemplo “odio que seas tan quejica y no asertiva/o”. Nota las palabras y el tono de voz que usas al hablarte así y cómo se siente, ¿preocupado, rígido, exasperado, enfadado…? Nota la postura que adopta tu cuerpo, ¿hay rigidez, fuerza, tensión…? ¿Qué emociones surgen?
  2. Toma el asiento del aspecto criticado. Intenta contactar con la manera en que se siente cuando es criticado de esta forma. Ahora, verbaliza cómo te sientes, respondiendo directamente a tu crítico interior. Por ejemplo “me siento tan dañado cuando hablas así”, o quizá “me siento tan poco apoyada/o…”. Simplemente habla tal y como los pensamiento aparezcan, sin manipularlos o forzarlos, deja que aparezcan libremente. Nuevamente, nota el tono de tu voz (triste, disgustado, infantil, asustado, desconsolado, etc.). ¿Qué postura has adoptado? Quizá estás cabizbaja/o, desplomada/o, con el ceño fruncido, etc.
  3. Desarrolla un diálogo entre estas dos partes de ti mismo durante un tiempo, alternando la silla y el papel entre crítico y criticado. Intenta realmente experimentar cada aspecto de ti misma/o, procurando conocer cómo se siente el otro, permitiendo que cada uno exprese su punto de vista y sea escuchado.
  4. Ahora ocupa la silla del observador compasivo. Llama a tu sabiduría más profunda, permitiendo que muestre su comprensión y preocupación por ambas partes, tanto la crítica como la criticada. ¿Qué le diría tu voz compasiva a la crítica, qué percepción tiene? Por ejemplo, “suenas muy parecido a tu madre” o “veo que estás realmente asustado e intentas ayudarme, por lo que comprendo tu dureza”. ¿Qué le dice la voz compasiva al criticado? Por ejemplo “debe ser increíblemente difícil oír estos duros juicios día tras día. Veo que estás realmente dolida/o”, o “lo único que deseas es ser aceptado por quien eres”. Intenta relajarte, permitiendo que el corazón se calme y abra. ¿Qué palabras compasivas brotan de manera natural? ¿Cuál es el tono de tu voz? Tierno, amable, cálido… ¿Qué postura has adoptado, relajada, equilibrada, centrada…?
  5. Después de terminar el diálogo (finaliza cuando te encuentres bien), refleja lo que acaba de ocurrir. ¿Tienes alguna nueva percepción de cómo te tratas a ti misma/o, de dónde viene tus patrones, nuevas formas de pensar sobre la situación — desde perspectivas más productivas y de apoyo — ? Al pensar en lo que has aprendido, mantén la intención de tratarte de una manera más saludable y amable en un futuro. Puedes alcanzar una tregua en tu guerra interna, la paz es posible. Los viejos hábitos de autocrítica no necesitan seguir ahí para siempre. Lo que necesitas es escuchar esa voz que ya está ahí, de manera natural, aunque a veces esté un poco escondida; tu sabiduría, tu yo compasivo.

Traducción del artículo original de Kristin Neff: Exercise 4· The criticizer, the criticized, and the compassionate observer

)
Kindful

Written by

Kindful

Difundiendo la Psicología científica

Welcome to a place where words matter. On Medium, smart voices and original ideas take center stage - with no ads in sight. Watch
Follow all the topics you care about, and we’ll deliver the best stories for you to your homepage and inbox. Explore
Get unlimited access to the best stories on Medium — and support writers while you’re at it. Just $5/month. Upgrade