Consejos para la práctica de la Autocompasión

Cuando nos damos afecto incondicional, descubrimos todas las situaciones en las que no hemos sido amados

En este post os traemos algunos consejos de la Dra. Kristin Neff para la práctica de la Autocompasión.


«La Autocompasión es con frecuencia una manera radicalmente nueva de relacionarnos con nosotros mismos. La investigación muestra que mientras más practiquemos ser amables y compasivos con nosotros — ya sea usando prácticas informales como la Pausa de la Autocompasión, o meditaciones formales como la Respiración Afectuosa- más se incrementarán nuestros hábitos autocompasivos.

Existen algunos consejos para practicar la Autocompasión que es importante tener presentes, tanto para novatos como para practicantes experimentados. La Autocompasión es una práctica de benevolencia, no de buenas sensaciones. En otras palabras, incluso aunque la Autocompasión es una amigable actitud de apoyo para el alivio del sufrimiento, no siempre podemos controlar la manera en que las cosas son. Si usamos la Autocompasión como medio para apartar nuestro dolor, ya sea a través de la supresión o de la lucha, las cosas se volverán incluso peores. Con la Autocompasión, lo que hacemos es aceptar de manera plenamente consciente que el momento es de dolor, abrazándonos con amabilidad y cuidado como respuesta, recordando que la imperfección es parte de la experiencia humana compartida. Esto nos conduce a mantener el afecto y conexión con nosotros mismos, dándonos el soporte y consuelo que necesitamos para soportar el dolor, al tiempo que proveemos las condiciones óptimas para el crecimiento y la transformación.

Mucha gente encuentra que cuando practica la Autocompasión, el dolor realmente aumenta al principio. Llamamos a este fenómeno contracorriente (backdraft), un término que usan los bomberos para describir lo que sucede cuando se abre una puerta en una casa que está en llamas: el oxígeno entra repentinamente y se produce una súbita explosión de fuego. Un proceso similar puede ocurrir cuando abrimos las puertas del corazón — el afecto entra y el dolor sale — . Hay un par de dichos que describen este proceso: “Cuando nos damos afecto incondicional, descubrimos todas las condiciones en las que no nos hemos tratado con amabilidad” o “el amor revela todo lo que es diferente a sí mismo”. Afortunadamente, podemos encontrarnos con el viejo dolor con los recursos de Mindfulness y Autocompasión, por lo que el corazón sanará de manera natural. No obstante, esto significa que debemos permitirnos ser aprendices lentos cuando practicamos Autocompasión. Y si nos sentimos sobrecogidos por emociones difíciles, la respuesta más autocompasiva puede ser darnos un respiro — concentrándonos en la respiración, las sensaciones de las plantas de los pies en el suelo, o realizar otras conductas ordinarias de autocuidado como tomar una taza de té o acariciar al gato—. Haciendo esto, reforzamos el hábito de la Autocompasión — dándonos lo que necesitamos en el momento —, plantando semillas que eventualmente germinarán y crecerán».


Post original de Kristin Nef: Tips for practice