Mitos sobre la meditación basada en mindfulness — parte 2

Kindful
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Aug 23, 2017 · 3 min read

En este post continuamos aclarando los errores y prejuicios que suelen existir en torno a la práctica de mindfulness.


Mito 4 · La meditación es una manera de escapar

Realidad: El propósito de la meditación no es distraernos del mundo externo o interno, sino aprender a entrar en contacto con los eventos que estén teniendo lugar en el momento presente. Meditante la práctica diligente, aprendemos a focalizar la atención, de manera consciente y voluntaria, sobre aquel estímulo que deseamos. Dado que la atención es la puerta de la consciencia, resulta más saludable reorientar la atención hacia un estímulo neutro, como la respiración, en aquellas ocasiones en las que los pensamientos o las emociones nos sobrecogen. No obstante, con el tiempo, aprendemos a ofrecer espacio a todo aquello que aparezca en la consciencia, se agradable, desagradable o neutral. Por tanto, la práctica de mindfulness no es escapar o evitar la realidad, sino abrirse a ella desde la aceptación y la ecuanimidad.

Mito 5 · No tengo tiempo para meditar

Realidad: Ciertamente, el ritmo de vida actual nos hace sentir que tenemos la agenda saturada. Sin embargo, hay directores ejecutivos de empresas que no han perdido una sesión de meditación en 25 años. Si estableces la meditación como una de tus prioridades, serás capaz de hacerlo. Recuerda que practicar unos minutos al día es mejor que nada. Además, paradójicamente, cuando invertimos tiempo en meditar de manera regular, realmente tenemos más tiempo. El secreto es estructurar la práctica, de la misma que haríamos con cualquier otra actividad que quisiéramos realizar, como un deporte o cualquier afición. En otro post de nuestro blog puedes encontrar algunas recomendaciones para mantener una práctica diaria.

Mito 6 · La meditación requiere creencias espirituales o religiosas

Realidad: La meditación basada en mindfulness simplemente es una práctica que entrena nuestra capacidad de prestar atención, sin que exista ningún trasfondo espiritual ni religioso en ello. De hecho, uno de los padres de la psicología, William James, decía que si existiese un entrenamiento que sirviera para recuperar voluntariamente la atención dispersa, sería la educación por excelencia, porque allí donde está puesta nuestra atención, determina nuestra voluntad y carácter. Por otro lado — como ya dijimos en el post anterior — la psicoterapia contextual hace uso de mindfulness como pilar básico, obteniendo resultados positivos y mensurables para la salud psicológica y el bienestar general.

Mito 7 · Imagino que tendré alguna experiencia trascendental durante la meditación

Realidad: Muchas personas se decepcionan cuando descubren que no van a tener visiones, levitar o escuchar un coro angelical cuando meditan. Aunque es posible tener una gran variedad de experiencias debido al profundo estado de calma y relajación (por ejemplo sentir que nuestro cuerpo deja de existir, sentir el flujo sanguíneo, ver luces de colores, etc.), éstas no son el objetivo de la meditación. El verdadero objetivo de la práctica es aumentar la consciencia plena que tenemos en cada momento del día, lo que nos lleva a ser más creativos, compasivos, centrados y afectuosos, tanto con nosotros mismos como con los demás.


Redacción de Kindful · Psicología y Mindfulness

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