Ser persona o ser profesional, ¿a qué debo darle más importancia?
Vamos a prestarle la atención debida a todos los “seres” que coexisten en nuestra misma persona. ¿Cómo convertir nuestras áreas de vida en partes asociadas que beneficien nuestra “marca personal”? Analicemoslo juntos.
Está claro que, antes de ser profesionales de cualquier ámbito, todos nacimos siendo humanos devenidos en personas con conocimientos, derechos, obligaciones, habilidades y sentimientos. Pero, ¿estamos siendo concientes que nuestro profesionalismo puede verse afectado por nuestras acciones personales?
Recuerdo que en mi primer año de facultad, mientras estudiaba Comunicación Social, un profesor muy perspicaz en su forma de enseñar, nos invitó a reflexionar si es más importante ser buena persona que ser profesional o viceversa. Luego de unos minutos de reflexión concluyó el encuentro imprimiendo en nuestras mentes que ambas cosas son importantes pero que primero es lo primero: si no somos buenas personas, nuestro profesionalismo puede verse afectado en gran manera.
Si no somos atentos, bondadosos, si estamos de mal humor, si tenemos elevada tendencia a criticar en vez de aportar al trabajo en equipo, si no estamos interesados en aportar un granito de bien al mundo, nuestro entorno lo notará y, mucho más, nuestros clientes.
Si la mentira y la deshonestidad son comunes en nuestro desempeño, difícilmente podamos construir una “marca personal” confiable.
Según Jorge Ávila, de TresEnSocial.com, “la forma más fácil de crear una marca personal es cuando logramos encontrar algo en lo que somos muy buenos, y que la gente también lo percibe así. Este empate de percepciones hará que el posicionamiento sea natural.”
“Haz lo que te apasiona y brillarás como ningún otro”, Jorge Ávila
Si estudiamos o nos esforzamos hasta lograr ser brillantes en lo que hacemos pero dejamos de lado nuestro desarrollo emocional y personal, el reconocimiento social se verá opacado por comentarios como “es muy bueno en lo que hace pero no es una persona sincera”, “sus servicios son los mejores del mercado pero maltrata a sus empleados”, “no tiene paciencia con su equipo de trabajo”, “no fue sincero en el proceso”, entre tantas frases más que demuestran que cada gesto y cada acción, por más mínima que sea, comunican. Porque como dijo el gran Watzlawick, “es imposible no comunicar: todo comportamiento dice algo, aunque prescinda de palabras.”
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Escribió: @MaggieOjcius