La caja
De todos los juegos de niños, las escondidillas siempre fue mi favorito, lo incluía todo, acción, intriga y esperanza, no necesitabas ningún objeto ni artilugio más allá de la astucia y el silencio, bueno, y saber contar, aunque fuera hasta diez. Y en las escondidillas no había mejor jugador que mi primo Gerardo…