La mitad de tu cuerpo

Foto de http://shenosay.tumblr.com

Poco más arriba de tu sexo y más abajo de tu pecho se esconde una partecita de tu cuerpo que “nadie más ha determinado”, un rinconcito que “nunca nadie me había dicho que era lindo”, decís con timidez. “Que sí, que sí, que es muy bonito” digo sonriendo, y acabando de afirmar esto me besás e inseguramente te tocás ahí, en aquel punto donde si te doblás, se te esconde lo que afirma tu existencia, donde si te toco te retorcés y sonreís a carcajadas, y yo necia te apuñalo de felicidad con mis índices. Entonces beso tu frente y susurro que te quiero y nuestras narices se rozan y me besás y yo “que te quiero” y tú que “qué guapa” y comienzo a besar tu boca; lentamente bajo por tu cuello, le doy una vuelta a tu pecho y suavecito me dirijo a ese punto ignorado por otras pero alabado por mí y por lo que me recordarás el resto de tus días porque nadie más amó tanto ese lugar de tu cuerpo como yo, y sabía que eras consciente de ello pues cada vez que lo acariciaba tus brazos me rodeaban y me agarraban como si nunca quisieran que me fuera, como si me dijeran que me quedara amando tu mitad aunque en realidad sabían que te amaba completo.

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