Son Violentos

Y claro, juegan al Rugby.

La noticia fue que un grupo de 15 jugadores de Rugby del Club San Fernando agredió a Joaquín Mieres, un joven de 18 años que juega en Delta Rugby Club, el martes pasado, a la salida de una fiesta de egresados en el boliche porteño Caix.

En los diarios se pudo leer toda la semana sobre la barbaridad de la golpiza y la recuperación de Joaquín en el Sanatorio de la Providencia, en Recoleta. El jueves, Santiago Mieres, su padre, publicó en facebook que al joven “le dieron el alta, por lo que ahora solo queda tiempo de reposo”.

Anteriormente, el hombre había escrito una carta en la que desarrolló cómo habían sucedido los hechos e instó a las autoridades de la Union Argentina de Rugby (UAR), Unión de Rugby de Buenos Aires (URBA) y el mismo Club San Fernando, a que tomaran acciones. “No solo por Joaco, sino por el bien y futuro del Rugby”, finalizó.

La UAR condenó lo sucedido durante esa noche y expresó que “poner al rugby como victimario o responsabilizarlo por el comportamiento de algunas personas que tienen completo discernimiento es temerario y estigmatizante. El rugby no enseña nada de eso. Muy por contrario, lo denosta”. Además, que “sean o no jugadores de rugby los involucrados en cualquier hecho repudiable es o debería ser algo anecdótico, no central”.

Sin embargo, Mieres no distinguió responsabilidades y afirmó que “estos chicos llevan la “bandera del club” por lo que de una u otra manera lo representan”.

Rugby World Cup 2015 — Facundo Isa

Los Violentos de Siempre

El Rugby es un juego peligroso, pendenciero. Es un juego de animales, de violentos, de agresivos, de rudos y un largo etcétera. Pero lo que no dicen es que es un deporte creado y jugado por personas con la misma capacidad de discernimiento de lo que está bien o lo que está mal que un jugador de fútbol, básquet, golf o video juegos.

¿Por qué un grupo de adolescentes violentos y agresivos que golpean a un joven son rugbiers, y no solo un grupo de adolescentes violentos y agresivos?

El Deporte Por Excelencia: Fútbol

En Argentina, la sociedad tiene la capacidad de diferenciar la violencia en cualquier ámbito, de la violencia en el fútbol. Esos son barras, no son hinchas. Los hinchas de tal equipo no buscan contienda.

En Argentina, las peleas afuera de los boliches son entre jóvenes de tal edad. Son jóvenes de la villa tal. Se pelearon por una mujer. Estaban borrachos o drogados, o borrachos y drogados. ¿Dónde estaban los padres de esos chicos?

En Argentina, sobre los que se pelean en la calle: ¿Por qué nunca se dice de qué club son hinchas o de qué club de barrio forman parte? ¿Nunca hay peleas de adolescentes que pertenecen a clubes de fútbol?¿Son más pacíficos?

VER: El Gobierno lanzó medidas para erradicar la violencia en el fútbol
“ Estas acciones se enmarcan dentro de la convicción política del Gobierno Nacional de volver a hacer del fútbol un espectáculo deportivo, y para ello es indispensable acabar con las agresiones que, desde hace años, se observan en los estadios de nuestro país”. ¿Y fuera de los estadios?

Lo cierto es que sí, hay peleas en la calle. Sí, hay violencia en el fútbol. Sí, hay jugadores de distintos clubes de barrio que se muelen a palos. Pero esta semana se eligió estigmatizar, una vez más, a un deporte por su contacto físico.

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