Colaboración ¿inteligente? en las organizaciones

Hay momentos en que la historia nos empuja hacia delante: tenemos que avanzar sin querer, y casi sin saber hacia dónde. Los desafíos que afrontamos ahora son más complejos que nunca, y también nuestro entorno cultural y económico se ha vuelto complicado. Muchas tendencias encontradas, variables en permanente mutación, clima de incertidumbre…

Por eso para las organizaciones se vuelve indispensable abrir espacios internos en los que hablar y entenderse, recoger ideas nuevas, valorarlas, impulsarlas. Ese “hablar” no es comentar las anécdotas del domingo; es deliberar; es plantearse con seriedad qué deben conseguir y cómo pueden organizarse para lograrlo. Esa es la colaboración inteligente con la que todos ganan.

Pero no es fácil de lograr. La inteligencia aplicada a la colaboración supone escucha, pensamiento, diálogo. Y para ello es necesario superar los escollos personales (egos, competitividad destructiva, seguidismo), los escollos organizativos (comunicación vertical y unidireccional, aislamiento de los equipos de trabajo) y los escollos digitales (multipantallas en competencia entre sí, ruido y aturdimiento, hilo secuencial que entierra los argumentos).

El desafío de la colaboración en las organizaciones supone una decisión institucional fuerte para impulsarla y romper la inercia de los viejos modos de proceder. (www.collaboratorium.biz)