Volver al pasado: ¿Y si rescatamos los antiguos rituales del buen comer?

Fue en la Comilona 2015 cuando fuimos al stand de Technoma para que nos cuenten más sobre el batiburrillo que estaba causando furor en todo el público presente. Al preguntar por el responsable de la receta, los miembros del stand abrieron paso a un hombre particular, un sabio e imponente personaje de sombrero, que con gran porte y serenidad, se presentó:

“Yo soy Ciriaco Portillo, sanjuanino, y padre Richard Portillo, uno de los organizadores de este stand”.
Don Ciriaco, de sombrero, junto a los integrantes del team Technoma.
“Este es el famoso batiburrillo: Un plato de origen español que se implantó en San Juan Bautista mediante la herencia cultural de Sebastián Sasiaín. Me costó rescatar la receta original y la historia del batiburrillo”. — Don Portillo.

Según nos comentó Don Portillo, el vasco y aristócrata Sebastián Sasiaín ganó el aprecio de los sanjuaninos por su humildad y cercanía con el pueblo.

“Era una persona pudiente, tenía esa realidad, pero para él todo el mundo era su amigo. Su plato prosperó, trascendió, y el misionero se apropió y versionó el batiburrillo, a base de menudencias de vaca”.

Agregó que tuvo la oportunidad de conocer a la familia Sasiaín, y pudo ver el furor que causó el plato en su tiempo, cuando se lo consumía en San Juan Bautista como entrada, antes del plato principal.


El primer round de la experiencia gastronómica: la entrada y el aperitivo

En la era de la vida rápida, rituales gastronómicos tan placenteros como la entrada o el aperitivo fueron desapareciendo, y la experiencia gastronómica fue reduciéndose al plato principal.

“Además del batiburrillo de entrada, se acostumbraba a tomar un pequeño aperitivo: el siriki. Ahora el aperitivo desapareció, formamos una ronda nomás para tomar vino o cerveza”, atinó Don Portillo.
Así se ve el Festival del Batiburillo, el Siriki y el Chorizo Sanjuanino.

La primera Comilona de Don Portillo

Supusimos que un hombre con muchísima experiencia y tantas historias vividas, tal vez tenga varias Comilonas en su haber. Cuando le preguntamos al respecto, luego de un breve silencio, respondió:

“Señor, yo con mi edad ya no le puedo mentir a nadie. Es la primera vez que estoy asistiendo a la Comilona, y me impresiona realmente, en todos los sentidos: la organización, la cantidad de gente. Esta es señal que el Paraguay es un país solidario, cien por ciento”.

En el 2015, la Comilona tuvo una participación de 1.200 voluntarios, 35 mil comensales, y 201 stands de comidas. Estos números son prueba de un Paraguay que cree en el poder de la participación y de la unión.

“En la vida, si uno es joven y está lleno de salud, no le queda otra. Hay que hacer algo por nuestro semejantes y nuestra patria”.

Al despedirse, Don Portillo nos dijo que volverá a la Comilona, toda vez que la salud le permita. Asimismo, agradeció al equipo de Technoma por la invitación al stand.

Para inscribirte con tu grupo de amigos o compañeros de trabajo para cocinar, escribí a: comilona@teleton.org.py o llamá al 0981 834–359 y 0985 562–368. Todo lo recaudado será destinado a mantener los servicios de los tres Centros de Rehabilitación Teletón. ¡Manos a la Olla!