Es un sentimiento muy fucked up ese que sientes cuando sin darte cuenta esperas demasiado de una persona llevando esto (obviamente) a una eventual decepción.

Ya sea porque creas demasiado en sus palabras, o porque sus ojos le delaten. Pero siempre terminas pensando que cumplirán sus promesas.

Igual es ridículo no aprender después de una o dos veces, que al final tenemos que cargar solos nuestros pesares, problemas, y un sinfín de cosas que, seamos honestos, a nadie le importan ni la mitad de lo que te importan a ti.

No tiene nada de malo afrontarlo, pero ese bajón de voltear a los lados y ver que estás solo de nuevo, no te lo quita nadie.