Hace tiempo que no me sentía así, con ganas de escribir…
Creí que todo octubre sería feliz dado que es mi mes favorito del año, tanto por el clima que debería de haber como por todo lo que tenga que ver con Halloween y el horror. Me da mucha calma. Pero hoy, todo es diferente. Me siento sólo y sin ninguna de las motivaciones que me hacían sentir emocionado esos últimos días de Septiembre. Me siento libre, y es una sensación extraña de libertad. Como cuando te dejan hacer lo que quieras con algo pero en realidad no sabes qué hacer.
Tanta libertad , ahora mismo, se siente triste. Desoladora. Innecesaria.
Tantas dudas se sienten muy abrumadoras.
Supongo que es uno de esos momentos en la vida donde tienes que fabricarte tu propia felicidad. Como cuando vives sólo y tienes que hacerte tu propia comida; está buena, quizá, cubre tus necesidades, pero recuerdas el sabor de la que preparaba tu madre y… la tuya no se siente auténtica, ni tan rica ni tan cálida… pero no tienes otra opción, así que sólo le echas más sal.