San Valentín y el amor… verdadero?

San Valentín nunca ha significado mucho para mí, recuerdo que desde la primaria detestaba esa fecha porque me daba mucha pena regalarle algo a la niña que me gustaba, además de que muy comúnmente a mí no me tocaba nada porque al parecer de niños somos las personas más básicas del mundo, sólo se le regalaba a las niñas. Además, los únicos dulces que recibía eran esas paletas de fresa que la verdad detesto, apuesto a que si buscas bien en mi cuarto encontrarás una o dos de esas paletas con unos cuantos años de antigüedad, ya que nunca me las comía.

En secundaria y preparatoria las cosas no fueron muy diferentes, supongo que en secundaria me vi obligado a celebrarlo un poco ya que tenía novia, pero seguía sin significar mucho para mí. En la prepa fue la misma historia, recuerdo que una vez, una de esas en las que estaba muuuy soltero (hay niveles de soltería, no sabías?) me emocioné mucho porque me llegó una carta en uno de esos buzones anónimos, supongo que al final fue una broma de algún amigo ya que sólo decía “me gustas” con mala letra, escrito con plumón negro. Fue un poco decepcionante. Todos los días de san valentín, de hecho creo que el año pasado fue el único que disfruté ya que lo celebré con una novia que me hacía sentir muy cómodo con mi posición ante el día, y supongo que sí me importaba que estuviera feliz.

El caso es que para mí San Valentín no significa mucho, no digo que sea pura mercadotecnia, simplemente es un gusto que no creció en mí, pero lo que si creo es que es un día para apreciar y meditar las demostraciones de amor que se dan algunas personas, por ejemplo un vídeo que vi hace unos minutos de uno de mis canales de YouTube favoritos, h3h3. Son una pareja que hace vídeos de comedia que, bueno, supongo que no son para todos pero a mí me animan bastante, pienso que tienen un buen mensaje, no es comedia estúpida. El vídeo que vi es uno donde ellos salen hablando acerca de sus primeros años viviendo juntos, sin dinero, sin buen trabajo, sin una dirección. Uno podrá pensar “uh, qué feo” pero en realidad no parece que haya sido tan feo cuando los escuchas decir que esos eran los mejores años de su vida, porque a pesar de todo… Se tenían el uno al otro. Se apoyaban y se hacían mejores personas, hacían que el otro sacara lo mejor de sí, sin orgullo, sin competencias. Creo que de eso se trata el amor. No se trata del romance o de los regalos, no se trata de las cursilerías o los “goals” que todos parecen querer imitar… Se trata de encontrar alguien que te complemente y te haga ser una mejor persona. Te incite a esforzarte por alcanzar más de lo que usualmente haces. Se esfuerzan juntos. Creo que de eso se trata el amor de verdad, y me siento afortunado por creer haberlo sentido… ¿Cómo estoy ahora? Estoy en un momento muy extraño de mi vida, pero no estoy aquí para hablar de mí, si no de como veo las cosas, después de todo.

El amor es algo bonito, sí, pero más que eso es algo nutritivo y complicado, difícil de entender y duro de roer. Pero creo que es una de las cosas que es seguro que todos queremos, aunque sea en el fondo. El amor es la llave de muchas cosas, pero esencialmente creo que es el combustible de muchas otras.

Ojalá lo sientas ahora, ojalá lo hayas sentido, ojalá lo encuentres.

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