
Falso Misapeka
Este texto iba a contar la conmovedora historia de Habte Robel Kiros, el nadador etíope de 24 años que tardó 1:04.95 en hacer los 100 metros libres y se convirtió en el más lento de Río 2016. Tanto demoró en llegar que en la televisación sacaron el recuadro con el tiempo, levantaron las sillas del restaurant y esperaron.
Este texto iba a hablar del Trevor Misapeka de la natación. Del hombre que se enfrentó a su sobrepeso y al flash de las cámaras. Del hombre que se puso una malla por debajo de la panza y se paró justo al lado de dos grandes esculturas que nadan y ganan medallas. Del hombre apodado “Robel la ballena” que se tiró a la pileta y se expuso a la derrota y la viralización.
“Lo importante es competir”, gritaba esta historia merecedora de un podio en el medallero emocional de #LasMisapekas, hasta que nos enteramos de que Habte Robel Kiros es el hijo de Kiros Habte, el presidente de la Federación Etíope de Natación. La sospecha de un acomodo revolotea sobre todo el continente africano y se remonta a la estratósfera. Tanto que los etíopes llegaron a pedir la renuncia de Kiros padre de la FEDERACIÓN DE NATACIÓN. Cuando además nos enteramos de que el intento de nadador Kiros fue el abanderado de la delegación etíope en la ceremonia inaugural, de repente lo de Calu Rivero llevando la antorcha olímpica no nos parece tan indignante. Kiros, el Luifa Scola de ellos.

Más allá de la sospecha que lo rodea, la impunidad de la participación de Kiros en los juegos de Río me resulta asombrosa. “Yo quería hacer algo diferente por mi país -dijo-. Por eso elegí la natación. En Etiopía todo el mundo corre desde que se levanta. Pero no se nada. Yo no quería correr, quería ser un nadador. Por eso no hay problema en qué posición haya acabado”.
Su falta de vergüenza es admirable: poner la cara y el cuerpo entero frente a una delegación, pararse semidesnudo sin meter panza y tirarse a una pileta para perder por más diferencia de la que había calculado. Todo sin haber participado de alguna competencia deportiva en su corta vida. ¿Quién no quisiera ser un poco como Kiro, sacar panza y revolear la bandera argentina en el Maracaná?
@luruarte