Grandes obras, gran dictadura.

Todos sabemos que en este momento Venezuela no está en su mejor momento, tanto como en política como en lo económico. ¿Y si vamos al pasado?, en la época donde éramos el primer país exportador de petróleo, la gente escuchaba la radio, vivían en el campo y simplemente eran felices, si, en los años 50.

La presidencia del General Marcos Pérez Jiménez quedó marcada en Venezuela como si fuera un tatuaje, No solo por sus grandes obras, sino también por su gran represión y dictadura, era un hombre moderno, que veía una visión más futurista en Venezuela, pero, ¿que más hizo?, nadie se gana que le digan “Dictador” solo porque algunas personas estaban en su contra, no, no solamente estaban en su contra, simplemente no se podía decir la verdad sobre el. ¿Muertes? ¿represión?, no, nada de eso, los medios de comunicación solo tenían permitido hablar cosas buenas de ese gobierno, que todos los venezolanos pasen por alto la dictadura. Los partidos políticos se reunían clandestinamente mientras que los militares del gobierno o la policía los buscaban para encarcelarlos o matarlos. Los ciudadanos vivían con miedo, pero nadie decía nada justamente por ese mismo miedo, la represión era grande. Mientras el pueblo callaba, el gobierno seguía haciendo de las suyas, encarcelando o matando a quien estuviera en su contra, o metiéndose en las casas buscando dirigentes políticos de la oposición, y si no estabas del lado del General Marcos Pérez, no tenías derecho a opinar.

Ahora basta de hablar sobre lo malo ¿o no?. Siempre hay que verle el lado positivo a las cosas y como todo gran dictador, Marcos Pérez Jiménez tenía su lado, no “tan malo” por llamarlo así. Edificios, autopistas, avenidas, hospitales, hoteles, ¿quien lo diría?, por supuesto que Marcos Pérez Jiménez tenía una visión futurista para Venezuela, si prácticamente construyó toda Caracas y muchas de sus avenidas y autopistas más importantes. Venezuela, crecía, y ya la gente veía mucha más oportunidad de trabajo en la ciudades y ya no en el campo, donde antes se centraba la economía del país. Gracias a este General, nuestra capital Caracas es así, la mayor ciudad de Venezuela, con su teleferico del Avila, sus calles, sus edificios atrapados en los 50.
 
 Pero, ¿y entonces?. Como dice la gente “todo pasa por algo” y sin duda, ese gobierno perezjimenista tenía que pasar. Comenzando de la junta de gobierno, hasta llegar al exilio, Pérez Jiménez fue un dictador narcisista, pero con una gran visión que hasta ahora ningún presidente Venezolano ha tenido. ¿Será que hace falta otro dictador de ese calibre? o simplemente los Venezolanos no nos merecemos un progreso. Y la duda es ¿dictador o progresista? pero la verdad es que el General Marcos Pérez era de los dos.

La época en los 50 fué una de las más importantes en nuestra historia, crecimos mucho como país, y aprendimos lo que era tener a un dictador de presidente. Pienso que hoy en día cada uno de nosotros, los venezolanos, deberíamos investigar y leer sobre nuestra historia, para saber cómo comenzó todo y lo que pasó después de todas las cosas malas. No hay que cometer el mismo error de quedarnos callados y hacer como si nada estuviera pasando, y como dijo Camille Sée “Dicen que la historia se repite, lo cierto es que sus lecciones no se aprovechan” , pues eso, es lo que ha estado pasando durante los últimos años en Venezuela.

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