Te quiero con todas mis ansias.

Te quiero, te extraño.

Extraño tu pelo, tu cuerpo que siempre despedía una temperatura calidad y que siempre olía como si hubieras salido de la ducha. Extraño la forma en que tus manos se entrelazaban con las mías y para luego besarlas gentilmente, extraño tus besos en la frente. Extraño como nos convertíamos en dos seres primitivos haciendo el amor y como te acostabas en mi pecho luego de hacerlo, en silencio los dos sumidos en nuestros propios pensamientos inexorables, en nuestra propia burbuja. Extraño tus miradas y la forma en la que me desvestías con ella. Simplemente te extraño, en esta noche de Agosto donde no podíamos durar más de dos días sin hablarnos donde nos escribíamos que nos extrañábamos, venias y me dabas un beso voraz y el asunto estaba olvidado.