Susan Sontag

“Las cámaras son máquinas que cifran fantasías y crean adicción.”

“Escribo para definirme, un acto de autocreación, en un diálogo conmigo misma, con escritores que admiro, vivos y muertos, con lectores ideales. Porque me da placer.”

“Para mí el cine es una historia de amor”

Susan Sontag es mundialmente conocida por sus grandes logros como por escritora y activista por los derechos humanos, pues son estos los principales atributos que se mencionan en las páginas de internet cuando se busca información sobre esta gran mujer, sin embargo, son estos mismos los que han minimizado la importancia que tuvo el arte en la vida de la misma.

Si es cierto que Susan Sontag fue una maravillosa ensayista y novelista, es importante destacar que su escritura fue astuta, atrevida y cruda. Inclusive afilada. No fue una escritora con escrúpulos, fue una escritora con pasión desbordante que desarrolló una narrativa ágil y muy sincera, características que se pueden observar con tan solo leer extractos de su novela El amante del volcán o de su ensayo Sobre la fotografía.

Según Sontag, la lectura y la escritura se sienten como “perderse”, lo que solo destaca más la gran devoción que sentía por la literatura, el arte en el que más destacó. Las ideas plasmadas en sus escritos resaltan su perfil como mujer intelectual que apreció el radicalismo como parte de cada tendencia estética actual interesante.

Otra cara del arte que atrapó a Susan Sontag fue la cara del séptimo, el cine. Fue una directora y guionista de películas que demuestran el gran conocimiento que poseía sobre la fotografía y el diálogo. Su enfoque en estas, se puede reconocer como mayormente europeo, pues durante su juventud fueron las películas de este continente las que la atraparon y convirtieron en la cinéfila que fue.

Según sus escritos, ya no quedan — muy lastimosamente — cinéfilos que defiendan y enorgullezcan al cine, pues el verdadero amor y pasión por este arte ha empezado a disminuir y ha guiado al mismo a una decadencia lastimosa. Estas declaraciones prueban el amor y respeto profundo de Susan por la cinematografía, quien mantuvo una esencia tradicional y al mismo tiempo astuta en todos sus films.

Se puede concluir entonces que Susan Sontag fue una apasionada del arte, y por lo tanto, una artista integral que dedicó su vida no solo a la política y a defender los derechos humanos, actos realmente memorables que la convirtieron en una mujer destacada. Esta, fue una humanista que conoció el valor de su voz y la importancia del arte y el conocimiento como herramientas de desarrollo personal, lo que fue uno de sus más importantes objetivos, mejorar y crecer constantemente como ser humano.

One clap, two clap, three clap, forty?

By clapping more or less, you can signal to us which stories really stand out.