Buenos, malos, falsos.

Soporto a los buenos.

A los muy muy buenos.

A los extremadamente buenos.

También a los malos,

indecisos,

callados y cancheros.

Bueno, tal vez a los cancheros no tanto.

Soporto al malhumorado,

al negro y al blanco.

En fin, a todos.

Menos

a los falsos.

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