El verano

El verano está hecho para pasear. Dejarse dorar bajo el sol bien protegido con crema solar e hidratado a base de agua y fruta. Algún helado que otro.

Largas siestas dentro de mosquiteras. Para por la noche, aparatos eléctricos repelentes de mosquitos.

Largos baños en piscinas, playas y/ o bañeras.

Reencuentros. Desencuentros. Nuevas amistades playunas o urbanitas.

La gente tiene la lengua más laxa y se entrega a conversaciones de ascensor que pueden acabar en amistades de por vida.

El calor y los mosquitos unen mucho.

Disfrutemos también de las tormentas de verano y seamos lo más parecidos a nosotros mismos cuando apenas levantábamos ocho palmos del suelo.

El verano está hecho para disfrutarlo. A disfrutar se ha dicho.