Revivir lo que fue

Recuperó su espíritu, y todo volvió a tener sentido por una noche. La emoción de volver a sentir esa sensación de que hay algo nuevo por descubrir dentro del lugar, se hizo presente. El 26 de abril se volvieron a abrir las puertas del local ubicado en Estados Unidos 1234, hoy convertido en un estacionamiento, para la avant premiere de “Cemento, el Documental”, de Lisandro Carcavallo, director y productor de radio y tv, después de más de doce años de su cierre a causa de la tragedia de Cromañón, que marcó un antes y después en el fervoroso mundo del rock nacional.

Con la pasión como bandera y con la iniciativa que surgió un día, después de encontrar entradas de recitales en una agenda, que se preguntó ¿Cómo puede ser que no esté documentado nada sobre el lugar más importante que tuvimos post dictadura, en cuestiones de arte musical y de rock? Carcavallo decidió gestar esta reivindicación para la cultura, esta idea de valorar y mostrar a Cemento como un concepto de espacio para el desarrollo artístico.

El documental tuvo un proceso de producción muy intenso, del que han participado músicos, biógrafos y periodistas.

La construcción del proyecto fue algo que se dio de forma colaborativa. La gente envió montones de flyers y volantes para que aparezcan, a través de las redes sociales. También, la producción organizó una campaña de crowfunding, para solventar gastos legales. “Fue un laburo del día a día. Durante 2 años trabajamos constantemente. Hasta el último momento estuvimos digitalizando archivos”, dijo Lisandro.

Cemento fue el semillero del rock desde sus comienzos en una noche de lluvia del 28 de junio de 1985, hasta su fin en 2004. Cuando la discoteca abrió, permitió el desarrollo de muchos artistas. Han pasado por allí innumerables cantidades de bandas de rock, algunas que hoy en día son iconos de este género, que tantas emociones conlleva. “Fue un laburo de producción muy intenso, en donde se buscó y se trabajó mucho para conseguir cada entrevista, como la del Indio Solari, ex Redonditos de Ricota; los integrantes de La Renga; Ricardo Mollo, cantante de Divididos, ex sumo; y German Daffunchio, ex Sumo”, contó Carcavallo. La entrevista con el Indio Solari no fue presencial. Dio el visto bueno vía email, para aparecer en el documental, y envió los videos respondiendo las preguntas por ese medio.

“También, se hace hincapié en la escena punk y el metal, porque eran géneros que en los 90 no tenían espacios de desarrollo, porque los punk hacían quilombo, y los metaleros eran vistos como gente rara, entonces eran rechazados”, agregó el director, y afirmó que fue Cemento quien le abrió las puertas a Hermética, a Los violadores, a Comando Suicida, y a varias de otras bandas que en ese momento buscaban un lugar donde expresarse.

“Cemento, el documental” fue declarada interés cultural de la Ciudad de Buenos Aires, días antes del estreno. El legislador Pablo Ferreyra impulso esta iniciativa, y fue votada por todos los legisladores. Este año, el film va a ser un recorrido por festivales, y a mediados de junio hay una proyección gratuita en la Biblioteca Nacional.

“Es imposible hablar de Cemento sin hablar de Omar, y es imposible hablar de Omar sin hablar de Cemento

Se produce una situación bastante incomoda a la hora de hablar de Omar Chabán. Él, además de haber sido dueño de Cemento, junto a su ex mujer Katja Alemann, también, lo fue de República Cromañon, donde ocurrió la tragedia del 30 de diciembre de 2004, que dejó 194 víctimas, y una herida que quedará abierta para siempre, en todos los amantes del rock.

“Nosotros en la película nunca planteamos que Chabán sea inocente, para nada. Creemos que fue responsable de lo que paso”, aclaró Carcavallo, aunque también afirmó que no podría volver a existir Cemento, porque faltaría Omar.

En el documental no se lo libra de cargos, se entiende que él se equivocó y pagó. Pero se lo muestra como un gestor cultural, como alguien que era mucho más que un empresario: un tipo que apostaba al arte y a la cultura. Por ejemplo, el mismo Ricardo Mollo contó que al principio tocaba para 40 personas. Y que en su primera presentación todo el público esperaba ansioso la aparición de Luca Prodan, pero como se dieron cuenta que en verdad nunca iba a ocurrir eso, a la segunda presentación fue la mitad de la gente.

El director cuenta que de las más de 90 entrevistas que tuvo que realizar, muchos músicos coincidían en que Omar nunca les cobraba si una fecha iba a perdida. Nunca les reclamó el dinero, y hasta muchas veces les daba otra oportunidad para poder recuperarlo con otra fecha. Algo que es muy difícil que pase hoy en día.

“Me encontré con gente que se ponía a llorar; con gente que estaba sumamente agradecida porque les dio grandes oportunidades; para muchos un padre. Fue loco y muy fuerte ver a Ricardo Iorio, músico de Heavy Metal ex Hermetica, emocionado. También, ver al ex batero de la mancha rolando que no podía hablar porque se quebraba y por eso tuvimos que cortar la entrevista 3 veces”, concluyó Carcavallo.

Hablar de Cemento desenvuelve pasión.