Despierta…

Hace un año, celebré mi cumpleaños en Mérida, justo en el concierto de mi amado Bunbury en aquellas tierras. Desde ahí se dio un ciclo lleno de contrastes, buenos, malos, no obstante, certeros, irrepetibles, perfectos, necesarios. Pasa a veces que cantas mucho una canción pero en realidad no entiendes su significado hasta que las vueltas de la vida te hacen entender su poesía, te hacen construir tu propia poesía. Recuerdo un amigo que me dijo ¿Quién eres aparte de Bunbury? No supe qué responder. Fue un balde de agua fría. Cómo pasamos la vida sin entender qué somos más allá de lo que amamos, o de lo que nos gusta. Hoy posteo esta canción con una plena convicción que llegar a los 30 no fue sencillo, desde octubre 2014 a este día hubo muchos episodios, muchas historias, muchos besos, muchas ganas de deshacer el mundo, pero algo no cuadraba en mí, algo no se dio, aún no despertaba. La realidad es que despertar es un proceso diario, fuera de lo literal y cotidiano, despertar es abrir la conciencia y dejar de buscar encajar, buscar aceptación, ser tú, sólo por el hecho que aportas con tu esencia algo único e irrepetible. El proceso continúa, pero estoy segura que soy mejor que hace un año y sé que aún seré mejor cada día de este nuevo ciclo. Gracias a tod@s lo que me han ayudado a despertar, con su amor, su amistad, su gratitud, sus enseñanzas, incluso aquellos con sus desaires y tonterías, gracias, hoy me siento distinta y muy feliz. Este año ya no revisaremos la lista de promesas a olvidar, tenemos que revisar la lista de cosas maravillosas que nos hacen despertar…

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