USB-C: el conector que intenta estandarizarse

Así nos lo dejó entrever Apple con su MacBook y, nuevamente, el pasado jueves con su nuevo MacBook Pro, el USB normal cada vez se está dejando más de lado dando paso a la nueva generación USB-C.

Esto tiene una serie de ventajas e inconvenientes que me gustaría resaltar, estamos ante una actualización de USB que como podréis apreciar en la imagen posterior al párrafo, duplica la velocidad de la antigua versión 3.0 y además cuenta con una característica muy deseada y es que, al igual que el conector Lightning, el USB-C también es reversible.

Comparación entre los diferentes formatos de USB

USB-C: ventajas

¿Qué puede hacer este USB que no tengamos ya en 3.0? Salvo una transferencia de archivos pesada, es lógico que se planteen este tipo de cuestiones respecto al nuevo conector. Lo que hay que entender, es que la grandeza de esta actualización no reside únicamente en tasas de transferencias rápidas, sino en unificar los puertos de un ordenador convencional, es decir, actualmente en nuestros ordenadores tenemos puertos USB 2.0, 3.0, Thunderbolt, HDMI… ¡qué molesto todo!

Con la conexión USB-C podremos conectar a nuestro ordenador un monitor y es completamente compatible con HDMI, DisplayPort, DVI y VGA. Esta característica les permite a las compañias que diseñan ordenadores personales, omitir el puerto extra del monitor y así centrarse únicamente en incluir suficientes puertos USB-C para que el uso que le den los usuarios no los limite.

El hecho de que las compañías ofrezcan numerosos puertos USB-C a sus ordenadores en un futuro, me recuerda al éxito que tuvo el prestigioso Apple II con sus múltiples ránuras de expansión, que les permitían a los usuarios utilizar una gran variedad de dispositivos de terceros que ampliaban de forma notoria la capacidades que tenía la maquina. Esa era una época en la que no iba todo integrado en una placa base, pero ahora, en cierto modo, se repite la situación cuando el modelo base del MacBook Pro (el que no posee Touch Bar) solo incluye dos puertos USB-C, que te limitarían si estás conectado a un monitor externo y cargando el ordenador a la vez, imposibilitándote conectar algún pen-drive o disco duro externo. Con los cuatro puertos USB-C y la barra OLED de la siguiente versión del MacBook Pro, hace que nuestra chequera prefiera ese dispositivo antes que el modelo base.

MacBook Pro con cuatro puertos USB-C

Otra ventaja que es obligatoria de mencionar, es el voltaje a la hora de carga, hablamos de 20V (100W) con un resultado de cinco amperios de energía. Por cierto, algo que debo de mencionar es que no hay que confundir USB Type-C con USB 3.1 ya que muchos fabricantes lo están incluyendo en sus dispositivos móviles como One Plus 2 y se carga igual de rápido que un conector microUSB, así que atentos a las especificaciones del dispositivo que adquieres.

USB-C: desventajas

El proceso de actualización al USB-C conlleva una serie de desventajas que en ocasiones nos producirá algún quebradero de cabeza, y sobre todo, un importante pufo en nuestra cartera:

  • Actualmente, son caros y difíciles de encontrar: estoy hablando de los certificados, que son los que se deben de utilizar si quieres evitar males mayores, al no haberse convertido todavía el USB-C en un estandar, su demanda es inferior y por lo tanto, el precio es superior.
  • El punto negativo anterior conlleva a que, si lo olvidas, te quedaste sin cargar el móvil. Así que si la próxima vez que te vayas de viaje, se te olvida llevar contigo el cable, no te va a resultar fácil encontrar en una tienda un USB-C, al igual que si te ocurre en casa de un familiar que no te podrá prestar su cargador habitual de su teléfono.
  • No valdrán todos nuestros accesorios, es decir, si queremos conectar nuestra tarjeta SD, habrá que comprar adaptador, si queremos conectar un cable de red a nuestro ordenador, habrá que comprar adaptador, y si queremos conectar nuestro propio iPhone al MacBook Pro, ¿lo adivináis no? habrá que comprar adaptador
Adaptadores USB-C

Veredicto

Estamos en plena transición de un puerto USB que está con nosotros desde 1998, esto conllevará a una caótica adaptación que cuando la finalicemos, podremos disfrutar de todas las novedades del USB 3.1/Thundebolt 3.

Como en toda transición, como sigue ocurriendo hoy día con el paso de 1080p-4k, al principio resultará bastante cara para los primeros y para los últimos resultará mucho más asequible para el bolsillo. En todo caso, opino que el USB-C es un paso importante que debe darse, al igual que la desaparición del jack 3.5mm en los iPhone y estoy seguro de que con el tiempo, lo agradeceremos.

Fuente: iOSMac

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