DECUR

Hola amigos, comparto la nota que escribí para la Revista Una Mano sobre Decur. Además de ser un artista ingenioso, fue muy generoso conmigo y me abrió las puertas de su mundo ¡¡Merci Decur!!

Abril 2013

Como una semilla

Esta es la historia de un hombre que nació en Rosario en 1981, su nombre es Guillermo Decurgez. También es la historia de Decur, el niño que vive adentro suyo y que pinta y dibuja lo que tiene ganas.

Un río cálido:

Vive en Arroyo Seco, su papá es obrero, trabaja en una fábrica y cuando termina su jornada sigue trabajando, arregla canillas, pinta paredes, desagota caños. Él es un niño que sólo deja de dibujar y pintar para revisar cajoncitos, su preferido es el la máquina de coser de su abuela. Mira extrañado los cabezales y repuestos, no sabe para qué sirven, entonces arma con ellos un robot gigante. Su mamá cuida de él y de su hermana y cuando tiene un hueco, pinta.

A los quince años, Decur mira a su padre y le dice: “No voy a ir más a la Escuela, me aburro”.

“Si terminás la secundaria te regalo un fitito”, responde el padre

“La propuesta no me tentó, así que seguí adelante con mi decisión y abandoné el colegio. La primaria me gustaba porque podía dibujar, pero en la secundaria, sólo me iba bien en biología y geografía, las materias en las que podía pintar”, cuenta Decur.

Quien mal anda…

Decur crece y junto a su transformación comienza un largo derrotero que lo lleva a través de cadenas de montaje de autos, juicios contra ARTs, dos hernias de disco, rupturas amorosas, una larga depresión y mucho zapping. Finalmente termina atendiendo un ciber.

Mientras trabaja escucha dos chicos que conversan jugando al counter strike. Uno de ellos pregunta: “¿Cómo te fue en matemática?”

“Qué se yo. No me gusta ni me importa”, contesta el otro

“No seas salame. Estudiá. Que si no, vas a terminar trabajando en un ciber”

¿El jovencito estaba en lo cierto? ¿Decur terminaría sus días habilitando computadoras a adolescentes enloquecidos por disparar metralletas virtuales?

Una revelación

“Tenía veintisiete años, trabajaba en el ciber de un amigo y el resto del tiempo lo pasaba en la cama haciendo zapping, estaba deprimido. Hasta que una noche ocurrió algo que me cambió para siempre”.

En la pantalla de la Tv Pública aparece un tal Liniers que muestra sus historietas y cuenta que edita libros, hace muestras y se va de gira con músicos. Los dibujos y las palabras del artista le abren un nuevo mundo.

“Eran muy sencillos y a la vez muy profundos. -Yo también puedo hacer esto-, pensé. Así que salí de la cama y me puse a dibujar y a dibujar y no paré nunca más.”

Seguí, seguí, seguí:

Decur abre un blog en donde sube todos sus trabajos. Sorpresivamente, recibe la visita de Liniers y Tute que comentan su producción y lo alientan.

Entonces le dice a su padre: “Papá, me parece que con esto del dibujo puede pasar algo”.

Y su padre, que siempre tenía la palabra justa, le responde: “Bueno, pero pueden pasar tres o cuatro años hasta que puedas vivir de esto”.

“Yo por dentro pensaba, tres años es muy poco, quizá puedan pasar veinte años. Pero fue muchísimo menos. Un día recibo un mensaje de Daniel Divinsky, de Ediciones de La Flor. Yo no lo podía creer, nunca le había enviado mi trabajo, porque sabía que no iba a entrar. Ahí publicaban a Quino, Caloi, Liniers, Fontanarrosa, Tute”

Pero el Señor de los libros y guardián de los tesoros, como luego lo bautizaría a Divinsky, lo quería en su editorial: “Decur es mi último descubrimiento. Lo conocí por dos estudiantes de periodismo que vinieron a hacerme una entrevista. Me pareció formidable y le mandé de inmediato un mensaje para decirle que quería publicarle un libro. Vino con un viejo Falcon que le había prestado el padre. Trabajaba en la fábrica de la General Motors de Arroyo Seco, se resintió la columna y no pudo seguir. Entró a trabajar en un cibercafé y en los ratos libres dibujaba. Es un autodidacta total.”

Merci!

Con cuatro libros publicados, tres en Argentina por Ediciones de La Flor (Merci 2012, Pipí Cucú 2013 y Semillas 2015) y uno en España por Thule (Mi cajón favorito 2014), exposiciones en diferentes provincias de nuestro país, Chile y Francia, una tira gráfica en la revista mexicana Letras Libres, 38000 seguidores en Facebook, la ilustración de seis tapas de la famosa publicación Orsai y una novela gráfica junto a Liniers, Decur se ha convertido en un referente de la historieta argentina actual con una gran proyección internacional.

Cae la noche en Arroyo Seco. Decur y su novia miran las estrellas mientas toman mates, luego él vuelve a su escritorio y abre su cajoncito favorito, ese donde están los lápices de colores que usa para dibujar el mundo y tratar de entenderlo.

Claves:

Blog de Decur

Decur en Facebook

Decur en Twitter

Decur en Instagram