Avanza la normalización de relaciones entre La Habana y Washington

Estados Unidos y Cuba: tan lejos, tan cerca

El 65% de la población de Miami son hispanos, de los cuales 50% son cubanos.

Separados por apenas 150 kilómetros, el gigante del norte y la pequeña isla caribeña llevan más de 50 años de desencuentros.

El 17 de diciembre 2014, el mundo tomaba conocimiento del inicio de diálogo oficial y público entre los presidentes de Cuba y Estados Unidos, quiénes han avanzado en la recomposición de relaciones diplomáticas, y con ánimos de poder llegar a reconstruir finalmente las relaciones económicas, financieras y comerciales. Más de medio siglo de enemistad comenzaban a quedar atrás.

Desde Cuba consideran primordiales dos medidas a para la recomposición final: La eliminación de la cárcel de Guantánamo y el levantamiento del bloqueo económico, financiero y comercial. En la asunción de 2009, como presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, había prometido poner fin a la base militar en territorio cubano.

El Congreso norteamericano todavía no anuló dos leyes que hacen posible el bloqueo económico en perjuicio de Cuba. . Ley de Helms-Burton: La ley establece que cualquier compañía no norteamericana que tiene tratos con Cuba puede ser sometida a represalias legales, y que los dirigentes de la compañía pueden ver prohibida su entrada en Estados Unidos. Fue aprobada en la presidencia de William J. Clinton, en 1996. . Ley de Torricelli: Prohibir el comercio de las compañías subsidiadas por Estados Unidos, establecidas en terceros países, con Cuba. Y prohíbe a los barcos que entren a puertos cubanos, con propósitos comerciales, tocar puertos de Estados Unidos o en sus posesiones durante los 180 días siguientes a la fecha de haber abandonado el puerto cubano. Fue aprobada en 1992 en el gobierno de George Bush (p).

A lo largo del 2015 varios momentos históricos se vivieron en los países separados por apenas por 150 km, en referencia al estrecho de Florida. Compartieron en Panamá, la Cumbre de las Américas, lo que generó que un mes después Obama retirara a Cuba de la lista de países que patrocinan el terrorismo. En julio, dos fotos trascendentales ocurrieron: el canciller cubano, Bruno Rodríguez, inauguró la restaurada Embajada cubana en Washington. Asimismo lo hizo Jeffrey DeLaurentis, el hombre encargado de los asuntos estadounidenses en La Habana. A estos hechos le prosiguió la visita del Papa Francisco a ambas naciones.

“Lo más probable es que el embargo no se vaya a levantar de un golpe. En vez de ello, se irá erosionando y poco a poco se le irán quitando cláusulas”, consideró Michael Shifter, presidente del Diálogo Interamericano, especializado en las relaciones de Estados Unidos con América Latina.

La última noticia desde la vuelta a las relaciones diplomáticas, fue la firma del primer pacto bilateral sobre medio ambiente, para la conservación y manejo de zonas marinas protegidas. Además de implementar conjuntas medidas para la lucha contra el narcotráfico y prevención de huracanes.

Tormentas en el Mar Caribe

El triunfo de la Revolución Cubana a fines de los años 50 puso en estado de alerta a los factores de poder norteamericanos, a partir de que los hermanos Fidel y Raúl Castro, el Che Guevara y el resto de los líderes del movimiento se declararon comunistas. La respuesta no se hizo esperar. El gobierno de John Kennedy financió y armó el fallido ataque a la Bahía de los Cochinos en 1961. Cuba se recostó entonces en la Unión Soviética, potencia de la época que instaló en la isla misiles capaces de alcanzar el territorio de los Estados Unidos. Se estuvo a un paso del abismo, hasta que la URSS retiró las piezas balísticas de la discordia. En 54 años, la tormenta nunca se disipó, hasta el presente.

Luis Castro Palma — Twitter — Facebook