‘Más allá del Viento del Norte’, George MacDonald

Primer libro infantil del autor. Lo publicó primero por entregas en 1868 y luego como libro en 1871. Está considerado una de sus obras maestras a pesar de que, para muchos, hoy resulte difícil no tanto leerlo como aceptar su planteamiento y el tratamiento que hace de la muerte de un niño.

Un chico llamado Diamante (Diamond), hijo de un cochero cuyo caballo se llama también Diamante, es un niño muy bondadoso que alegra la vida de los demás allí donde va y sabe tranquilizar a sus padres en los momentos de más dificultad. Al principio del libro vemos que, algunas noches, Viento del Norte, una misteriosa mujer con largo pelo negro, le viene a buscar y lo lleva con ella a distintos sitios: esas experiencias dejan en Diamante un gran deseo de irse para siempre a donde ella le lleva, un país que está «más allá del viento del norte» (at the back of the North Wind). La narración luego se centra en las dificultades y vicisitudes de la familia de Diamante pues su padre enferma y Diamante ha de desempeñar su trabajo. Con ese motivo, se relaciona con una chica maltratada y con un benefactor rico, Mr. Raymond, que, más tarde, ofrece un trabajo al padre de Diamante en su casa de campo. Todo el relato lo cuenta un hombre adulto, que conoció a Diamante y a su familia, y a quién el mismo chico le contó las cosas.

Por un lado, merece grandes elogios la viveza del estilo de MacDonald, su talento para la creación de personajes extraordinarios, y su gran ambición a la hora de abordar temas difíciles. Por otro, su argumento tiene altibajos: alterna momentos de gran interés con otros pasajes que parecen innecesarios o, al menos, prescindibles. La narración incluye también canciones de cuna que canta Diamante a su hermano pequeño y relatos cortos, que a veces se han publicado por separado, como La pequeña Luz del Día (Little Daylight).

Entre las realidades que, humanamente, son poco comprensibles y que MacDonald intentaba explicar una es la muerte de un niño — el personaje de Diamante parece tener que ver con un hijo del autor que falleció siendo niño — , y el hecho de que un niño suele aceptar su propia muerte mucho mejor que los adultos que le rodean. En esa dirección apunta el hecho de que Diamante no tema e incluso desee irse a la parte de atrás, o la espalda, del viento del norte, un lugar denominado así por Herodoto — tal como el narrador indica en el mismo texto — , y que se refiere a un lugar feliz más allá de la muerte.
 
Otra es el encanto particular de algunos niños, en este caso de un niño muy bondadoso que tiene algo de la figura de Cristo — algunos llaman a Diamante «el bebé de Dios» — , un poco al modo de El idiota de Dostoievski (novela que se publicó el mismo año), en el sentido de que todos le admiran por su bondad al tiempo que atrae burlas y rechazos, y en el de que no parece pertenecer a este mundo pues siempre desea y procura hacer el bien, y no tiene en cuenta los malos tratos que recibe.
 
Y otra más es el personaje de Viento del Norte, que tiene algo de la figura de una madre que sabe ser amable pero también dura, y que parece representar la voluntad de Dios. En un momento le dice a Diamante que, aunque su corazón es bueno, «en ocasiones me llaman Mala Suerte, en otras Malvada Oportunidad, a veces la Segadora»… Hay una escena en la que le dice a Diamante que esa noche ha de hundir un barco y, cuando él le replica que eso es espantoso, ella le indica que obedece mandatos de quien puede darlos y que a veces ha de parecer cruel aunque no lo sea: «no puedo hacer nada cruel aunque a menudo hago lo que parece cruel a esos que no saben lo que realmente estoy haciendo».
 
La novela contiene momentos extraordinarios. Uno, cuando Diamante le hace ver a su madre que su hermano pequeño, recién nacido, es suyo, igual que ella (su madre) también es suya…, porque «el amor es lo único que hace tuyas las cosas». Otro, un diálogo en el que Diamante dice a Viento del Norte que «veinte corderos no son mejores que una oveja cuyo rostro conocías. (…) Cuando has mirado a los ojos a alguien, mirado de verdad a los ojos, quiero decir, nadie puede puede ya sustituirlo ni ocupar su lugar». Un tercero, a propósito de si los sueños son verdad o mentira, esta explicación de Viento del Norte a Diamante: «si lo que piensa y dice la gente de día es mentira, es muy probable que sus sueños sean también mentira. Pero la gente que ama la verdad, sin duda soñará de vez en cuando sueños que son verdad».
 
La edición en castellano del año 2016 es la primera que se publica en España… A cambio hay que decir que es excelente: la traducción es buena, tiene las notas explicativas necesarias, reproduce las ilustraciones originales de Arthur Hughes, se lee con comodidad.

George MacDonald. Más allá del Viento del Norte (At the Back of the North Wind, 1868). Los datos de la primera edición en España del libro son: Barcelona: Ático de los libros, 2016; 446 pp.; col. Ático Clásicos; ilust. de Arthur Hughes; edición y trad. de Joan Eloi Roca; ISBN: 978–84–16222–33–9. En la red se puede leer la edición original en inglés.