
Infiltrándonos en el ecosistema emprendedor del ‘Bay Area’
Nuestra aventura continúa. Nuestro entrenamiento inicia a las 6AM con dos huevos, granola, yogurt, 1/3 de cupcake de chocolate, leche de almendras, pan de canela y jugo de naranja exprimido por R2D2 (estamos en AMÉRICA mis amigos) a como se trabaja, se come.
A las 8AM estamos tomando el ferry de Larkspur-San Francisco, somos todos unos “commuters”. Apenas desembarcamos en la gran ciudad llamamos a varios coworking spaces y descubrimos (luego de pagar $50 en el primero) que si les decimos que somos dos ticos tratando de entender el modelo de ellos para importarlo a nuestro país, obviamente nos dirigimos siempre al lugar que nos dice ‘Claro vengan a probar GRATIS por todo un día’. Así conocimos WeWork y NextSpace, ambos tienen ambientes increíbles, quizás WeWork es el más mainstream y mucha gente llega de paracaidista (cuidado nosotros no) entonces hay mucho movimiento. A José sigue gustándole más Parisoma, porque es muy abierto y está lleno de francéses muy amigables, pero seguro es porque le cobraron $50. NextSpace es muy acogedor, queda en un 3er piso con vista a la calle y Alex el encargado es muy atento.



Una vez asentados en el coworking space, continúa nuestro entrenamiento, véanlo como un gym para emprendedores, José se encarga de vigilar por correo y skype a su bebé (LumenUP) en Costa Rica además de buscar eventos, charlas y talleres a los cuales asistir en la noche. Mientras tanto, Diego se encarga de probar Swizzle (nuestro app) interrumpiendo personas trabajadoras. Es como una sabana Africana, hay que saber detectar a la gacela enferma y alejarse de los leones hambrientos. Cuando alguien va a servirse un café es bueno estar ahí con un dedo presionando el agua caliente para servirle amablemente y con el smartphone en otra mano. Cuando a alguien se le cae un lápiz y se agacha a juntarlo, adivinen quién está sentado a su lado apenas vuelve a su puesto, si, Diego con smartphone en mano. Hasta la vieja técnica de desconectarle a alguien el cargador de la compu ‘sin querer’ nos ha servido. Sólo NUNCA interrumpan a alguien con audífonos puestos.

La última palabra siempre la tiene el consumidor final, así que un producto no está probado hasta que sea aceptado por estas personas. Cada persona a la que le mostramos el app nos enseña algo nuevo, algo que debemos corregir, que se nos había escapado y hasta sugerencias que no calzan ahora pero quizás en una siguiente iteración. Fácilmente se le dedicaron 2 semanas únicamente UX/UI del app y ni así se está blindado a que no se entienda un ícono, un gesto o un copy. En general, la aceptación del producto ha sido maravillosa, a todos les sacamos una sonrisa, pero no nos podemos confiar, a veces las personas sólo quieren ser amables, la verdadera prueba la veremos en el número de descargas, si logramos un “drop-out rate” bajo y un “monthly active user rate” alto. Por ahora sólo queda trabajar duro para que llegue al App Store y al Play Store lo más pronto posible.

A las 6PM salimos del ‘workout’, pero no a descansar sino a realizar ejercicios de estiramiento, nos encaminamos a una charla, a un taller o a un “mixer”. José encontró el Foreign Startups Networking Mixer una reunión de emprendedores con un común denominador, todos extranjeros en busca de pegarla en grande en USA. El evento lleva realizándose varios años ya y el organizador Pawan Mehar dice que por sus puertas han pasado más de 2,000 personas. Se realiza cada Miércoles de por medio y el único requisito es llevar buena actitud, participar y hacer contactos.
Networking al estilo global

En el 7mo piso del 550 Montgomery St. se encuentra Ameredia Inc. una agencia de mercadeo multicultural (publicidad dirigida a diversos grupos étnicos), no podría haber mejor sede para una reunión de foráneos. Lo primero que aprendimos es que la propuesta única de valor aplica en todas las áreas, cualquier cosa que los ayude a diferenciarse y abrirse paso es clave especialmente en un cuarto lleno de personas de todas las razas y culturas.
Ese día, a ambos se nos habían roto los bolsos de las computadoras. Aún así, decidimos ignorar cualquier reflejo residual de cuando nuestras mamás no nos dejaban ir a clases sin ir bien chaineados y metimos todo en el bulto ‘backpacker’ de José. El patron que sí cambiamos fue la puntualidad, definitivamente una mala costumbre Tica, entonces imagínense dos barbudos con cara de perdidos y bultos de escalador esperando en el lobby a que algo ocurra. Inmediatamente cada transeúnte tenía que ver con nosotros. ¿Qué hacen ustedes? ¿De dónde son? ¿Escalan? Quizás tanta iconoclasia en el mundo tech se está convirtiendo en una hábil técnica de mercadeo en dónde sobresalta quien tiene la mejor t-shirt y no el más lustrado par de Ferragamos.
No importa cuál sea la teoría, el look poco convencional de José le generó una media luna de interesados en saber que hacíamos. Un ucraniano, un polaco, un koreano, un hindú, un brasileño y una sueca. Pero todo bien, el día anterior habíamos asistido al curso de “sales pitch” entonces nuestro discurso estaba más pulido, en pocos segundos el “Nuestro app le permite a las personas organizar planes de forma divertida”, matamos dos pajaros de un tiro, les hacíamos saber la función (hacer planes) y la propuesta de valor (diversión). Luego ya expandíamos con queremos redefinir la forma en que las personas planean sus actividades, los itinerarios estresan y los calendarios aburren, planear una salida no debería tratarse de planear, debería ser relajado como una conversación uno a uno, el app hace esto y aquello….etc.
La siguiente lección que aprendimos es: EL IDIOMA. Open English no se equivoca con sus ridículos anuncios. Los idiomas son puentes, gracias a su conocimiento del portugués, José rompió el hielo con un posible inversionista brasileño. Y en Parisoma, el primer coworking space al que fuimos, donde el nombre PARISoma no era mera coincidencia sino que resultó ser una madriguera francesa, el uso de unos cuantos Bonjour comment ça va? Vous pouves nous aider…y otras frases, nos ayudaron a testear nuestro app por primera vez con usuarios reales.
Fue un verdadero reto porque nadie le enseña a uno a “talk business” o a responder con la misma agilidad cuando a uno le lanzan una bola rapida. Fuimos testigos de este fenómeno, en un de los “Pitches” que realizaron esa noche. Un joven de China muy seguro de sí mismo y de la validez de su producto se lanzó a los tiburones, todos seguíamos sus diapositivas que estaban perfectamente sincronizadas y ordenadas pero al final un silencio…luego, hasta hostilidad despertó por parte de quienes no entendieron su producto y le exigían una explicación de cómo funcionaba y todo debido a su dificultad para expresarse en inglés. En Estados Unidos el tiempo es el activo más preciado, de manera que es considerado ética profesional transmitir un mensaje de forma clara y concisa.
Pero no teman por el joven de China, es cuestión de práctica, al final todos le aplaudimos y en de un par de años lo veremos dominando el campo de la inteligencia artificial doméstica (su producto).
Es una cultura muy interesante la del “Pitching”, muy similar a la del “Stand Up Comedy”, en dónde una persona sostiene un discurso y lo defiende frente a una audiencia de personas escépticas en busca de aceptación. Siempre la compensación será mayor al riesgo, si se gana, el discurso se valida, si se “pierde” el discurso se refuerza, cual sea el caso, siempre se sale con más de con lo que se entra.
¡Amárrense las tennis! A correr por San Francisco con una emprendedora Sueca

No imaginábamos que la sueca que se le acercó a José al inicio de la reunión resultaría ser la invitada especial de la noche. Louise Eriksson, que muy confianzudamente nos atrevemos a estimar que ronda los 27 años, tiene un curriculum sorprendente. A continuación un poco de su trayectoria para inspirar a algunos: A sus 20 años vendió su empresa de e-commerce de pantimedias, a los 21 años fundó AdProfit una empresa de medios digitales, la cual dirigió por 5 años hasta que decidió retirarse de ese ajetreado mundo para perseguir un sueño más personal. Así nace Vint “cómo mint pero con V” aclaró con jocosidad Louise cuando inició su discurso.
Vint es una plataforma que conecta a entrenadores personales con personas que quieren verse bien y sentirse mejor sin adentrarse en las cuatro paredes de un gimnasio. A Louise se le ocurrió el concepto cuando se dio cuenta que ella le dedicaba tanto tiempo al ejercicio que muchas personas le pedían consejos y además querían ejercitarse en conjunto. Se basó en el modelo peer-to-peer de Uber y se lanzó al agua.
Mezclarnos con tantos emprendedores de todo el mundo nos corroboró que la identidad cultural es lo que nos distingue, renunciar a ella para adaptarse a otra cultura es renunciar a nuestra mejor propuesta de valor. Por ende adaptación no se debe confundir con visión, que es la capacidad de navegar en un nuevo entorno. Si Skype es de Estonia y Waze de Israel, la que sigue ha de ser Tica.
Mientras tanto en Costa Rica:
Cris
David
Juanca
Vane
Isa
Nietzen
Mo
Leo
Isaac
Esteban
Sebas
Alonso
Tuti
Tony
Marín
Glori
Marcos
Joha
Dennis
Dani
Tomás
Winser
Iva
Joshua
Mendoza
Ange
Oscar
El mejor equipo de jóvenes creadores, sostuvieron el fuerte.
LumenUP, líderes en desarrollo web y aplicaciones móviles con +8 años de experiencia. Día a día nuestra camaradería, filosofía y metodologías de trabajo nos han moldeado en una de las primeras agencias en innovación del país.