Un amorío algo temprano

El amor no tiene tiempo ni edad, bastante contradictorio al título de este artículo, sin embargo la vida es un proceso de constante cambio. Actitudes, emociones y pensamientos cambiantes han llevado a ese amor de 1988 que ardía entre dos adolescentes en aquella catedral, a cenizas de un matrimonio que vive gracias a una amistad de añalales entre aquel ciclista y la pobre joven católica.