¿Qué tan pequeña es la representación femenina en el gabinete de gobierno 2018?

Video del cambio de mando presidencial en Chile. 11 de marzo de 2018

El 11 de marzo de 2018, se realizó en Chile el cambio de mando entre la presidenta saliente Michelle Bachelet y el presidente entrante Sebastián Piñera.

Al ser llamado, cada ministro o ministra, ocupaba un lugar de pie frente a la “testera” para prestar juramento. A medida que eran llamados, se fueron ubicando desde el centro, y luego intercalados uno a la derecha y el siguiente a la izquierda. El llamado se realiza en orden de procedencia de los Ministerios decretado por ley. Este orden básicamente aplica el siguiente criterio: primero los Ministerios de connotación política interna o externa (Comité Político), para después continuar a los Ministerios sectoriales.

La distribución de los ministros y ministras frente a la testera, me recordó las distribuciones estadísticas y principalmente una imagen de centro-periferia, vale decir, al centro los Ministerios de mayor peso político, a la periferia los Ministerios de menor peso.

Cada barra representa un Ministro o Ministra frente a la testera en el mismo orden en el que se distribuyeron el día del juramento. El alto de cada barra corresponde al orden (invertido) de procedencia legal.
Sucedió que la mayoría de ministras (6 de 7) se ubicaron en la periferia.

La simple cuota de género

En participación de género, lo usual es hablar de “cuota” que no es más que una cuenta simple. En este caso, cuántos ministros y cuántas ministras participan del gobierno. Luego, se calcula la fracción de participación de cada género: 16/23 hombres y 7/23 mujeres, aproximadamente una relación de 70% para el género masculino y de 30% para el género femenino.

Cuota de participación de género en el Gabinete Ministerial
Foto Oficial Gabinete Ministerial, Cerro Castillo — Viña del Mar

Pero, ¿es esta realmente una medida que refleja el fenómeno (participación y representatividad) que queremos captar? Para eso son las medidas, ¿no?

Si miramos la foto oficial (en dos filas) de ese día, en la que seguramente se aplicó también el orden de procedencia legal de los Ministerios, se aprecia que la mayoría de mujeres ocupan la segunda fila y hacia los extremos.

Surge naturalmente la pregunta: ¿La participación femenina en el Gabinete Ministerial está relegada a la periferia y a la segunda línea? Para utilizar el mismo adjetivo calificativo que utilizó el Ministro de Educación recientemente, ¿Cuán pequeña es la representación femenina en el Gabinete de Gobierno?


Otra forma de evaluar la participación femenina

Para analizar ponderadamente la participación femenina y para transitar de las fotos a los datos, realicé cuatro gráficos estadísticos. En todos ellos, en el eje X fijé la posición en la que se ordenaron los Ministros y Ministras en el juramento del 11 de marzo de 2018, incluí también al ministro del Interior, que no estaba en la fila porque juró previamente y también incluí a la derecha al Ministro de Desarrollo Social, que le correspondía ubicarse a la izquierda, pero las personas del protocolo le pidieron que se cambiara al otro lado de la fila.

En el eje Y, utilicé cuatro diferentes pesos o ponderaciones que le asigné a cada Ministerio, con la intención de medir su representatividad o relevancia. Estos son:

  • Orden de procedencia legal, el mismo en que fueron mencionados los Ministerios el 11 de marzo de 2018.
  • Antigüedad de los Ministerios al año 2018.
  • Cantidad de trabajadores al año 2015.
  • Presupuesto del Ministerio para el año 2018.
[Todos los gráficos se pueden revisar de forma interactiva en el siguiente enlace]

Orden de procedencia

A cada Ministerio le asignamos un peso igual al orden (invertido) en que se llama a prestar juramento (orden legal de procedencia). Por ejemplo, el Ministerio del Interior tiene un peso de 23, mientras que el Ministerio de Cultura y las Artes, tiene un peso de 1. Esta es la imagen que visualicé el día de la posesión del nuevo presidente. Las Ministras, en su mayoría, se encuentran en Ministerios de menor peso político (la periferia).

Participación considerando peso político

Sumando los valores de procedencia para cada género, obtenemos 15% para el género Femenino versus 85% para el género masculino.

Antigüedad

A cada Ministerio le asignamos un peso igual a la cantidad de años desde su creación hasta el año 2018.

Participación considerando antigüedad

Todas las Ministras ocupan ministerios con menos de 50 años de antigüedad y solo dos ocupan Ministerios (Transportes y SEGob) con más de 20 años.

En este caso la suma de participación equivale a un 5.5% para el género femenino versus un 94.5% para el género masculino.

Cantidad de trabajadores

En esta visualización el peso de cada Ministerio está asignado por la cantidad de trabajadores al año 2015. (La información fue obtenida desde la página de cada Ministerio en la Wikipedia que cita informes oficiales de gobierno. Para Ministerios creados después del año 2015, estos valores se estimaron consultando sus respectivas páginas de Transparencia Activa).

Participación considerando cantidad de trabajadores.

En todos los casos, las ministras gestionan ministerios con menos de 1000 trabajadores.

En este caso, la participación femenina representa un 3.5% mientras que la masculina un 96.5%.

Presupuesto

Aquí el peso de cada Ministerio está asignado por el presupuesto asignado según la Ley de Presupuesto del año 2018.

Participación considerando el presupuesto de cada Ministerio

Ninguna ministra gestiona un gran presupuesto. Excepto el Ministerio de Transporte y Telecomunicaciones, los Ministerios a cargo de mujeres tienen presupuestos de menos de 120 millones (en miles de pesos).

En presupuesto, la sumatoria y sus porcentajes de participación equivale a un 3.6% para el género femenino y un 96.4% para el género masculino, muy similar a los datos obtenidos por cantidad de trabajadores.


Comentarios finales

En esta época en la que nos encontramos discutiendo y exigiendo mayor respeto, más espacios y mejor participación para las mujeres en Chile y el mundo, es necesario evaluar también la calidad de esa participación tanto a nivel de las principales autoridades del país, así como en nuestros propios espacios sociales y laborales.

La participación femenina accesoria, periférica o de segunda línea — como en el caso de las ministras — , no deja de ser menos violenta que aquella participación inexistente o que invisibiliza al género femenino, porque termina por instrumentalizar su participación, simplemente con la intención de cumplir con una cuota, que como hemos visto — si se pondera — es muy pequeña.


Los datos y códigos utilizados para generar las visualizaciones, se pueden encontrar y reutilizar desde el siguiente repositorio.