Oraciones que desafían…

“Una bomba hace más ruido que una caricia, pero por cada bomba que destruye, hay millones de caricias que alimentan la vida” Facundo Cabral

MUC Paraguay
Apr 15, 2017 · 3 min read

Viviendo hoy situaciones tan complicadas a nivel nacional como internacional, hace poco más de 72 horas, casi 1200 jóvenes universitarios, provenientes de diferentes puntos del país y de América Latina, decidimos salir de nuestra comodidad para vivir algo extraordinario.

Elegimos pasar nuestra Semana Santa misionando, bajo el lema:

¡Padre, Hijo y Espíritu Santo… nuestra vida por tu misión!”.

Recorriendo casa por casa, descubrimos que los corazones que las habitan nos muestran diferentes rostros de Cristo, reflejados en cada integrante de las familias misionadas.

Desde el miércoles por la mañana, casi en simultáneo, los misioneros y misioneras, distribuidos en 12 pueblos, entre los departamentos de Cordillera y Caaguazú, compartimos nuestro tiempo, repartiendo un mensaje de amor y perdón.

Sillas de “cable”, el infaltable tereré y toda la familia reunida, forman parte de un escenario típico durante las mañanas de misión.

La lectura del Evangelio, un Padre Nuestro o Ave María, una oración espontánea de corazón, o una sencilla charla son motivos de felicidad para las personas que nos reciben y casi siempre las lágrimas desafían hasta al corazón más fuerte.

Durante la misión, el tiempo desaparece, no pudiéndose medir por horas, sino por intensidad.

Las historias denotan la profunda fe y la incansable lucha por salir adelante día a día, características esenciales del paraguayo.

“Peguahe poraitequena”[1], “Sentateque, che memby”[2], “¿No te faltapa hielo o agua?”, “Eprobamína la che tembi´u”[3], “Ame´ẽta ndeve kóa nde aviorã”[4], y otras más, son frases que se repiten casi a diario, además es sorprendente como las personas que cuentan con menos recursos, son las de corazón más dispuesto a ofrecer.

Y si bien, nuestra labor es voluntaria y desinteresada, resulta un gesto casi ingrato, negarse a aceptar la invitación de los manjares tradicionales recién salidos del horno, que cocinó con tanto amor la abuela; o decir “no” a ese señor que, generoso y agradecido comparte los frutos de los árboles de su patio con nosotros

Como jóvenes misioneros católicos, reconocemos que no somos perfectos, pero aspiramos a la santidad y lo único que tenemos claro es que tenemos una misión y que la aceptamos con amor.

“Quien tiene una misión ha de cumplirla, aunque conduzca al abismo más profundo y oscuro, aunque un salto mortal siga a otro”. P. José Kentenich

Ésta labor seguirá en cada uno de los 12 Pueblos, hasta el domingo de Pascuas, día en que realizaremos nuestro cierre de actividades con una misa, agradeciendo las experiencias vividas, en cada zona misionada, pero por sobre todo la misión continúa.

Padre, Hijo y Espíritu Santo…


[1] La traducción inmediata sería: “Lleguen muy bien”, haciendo referencia a una efusiva bienvenida a la casa que nos recibe.

[2] “Sentate, mi hijo/a”, cálido saludo de bienvenida, generando cercanía.

[3] “Probá por favor mi comida”, en referencia a que él/ella cocinó.

[4] “Te voy a dar ésto para el camino”, en referencia a frutas de su predio o comidas que elaboran en semana santa, generalmente en el tatakuá (horno a leña, fabricado con ladrillos y barro, muy tradicional en el interior de nuestro país).

**“que”, “na” y “pa”, son algunas de las sílabas que los paraguayos agregamos al final de algunas palabras, para dar un énfasis más dulce al comunicarnos. Son utilizados en el jopara (fusión que combina los idiomas guaraní + español).

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    Anímate a vivir una Semana + Santa, del 27 de Marzo al 1 de Abril de 2018 ❤ ¡Padre, Hijo y Espíritu Santo...!