ENCONTRANDO LA PAZ EN EL TRABAJO A TRAVÉS DE ZERO FREQUENCY®

Mabel Katz

Una persona promedio pasará 90.000 horas dedicada al trabajo en toda una vida. Durante una vida laboral de 50 años, eso es casi el 35% del total de horas de vigilia. En otras palabras, su trabajo (y cómo lo hace) puede tener un gran impacto en su felicidad y en toda su realidad.

Afortunadamente, hay una solución. Y no, no es ganar la lotería y retirarte a tu propia isla privada. Por más tentador que parezca, el trabajo es parte de vivir en este mundo. Necesitamos pagar nuestra renta y poner comida en la mesa. Sin embargo, y esta es la parte más interesante, el trabajo también puede ser una vía para encontrar propósito y alegría. El trabajo puede llevarnos a ser conscientes y vivir nuestra verdadera misión. Y sí, sí es posible encontrar la paz en el trabajo.

En resumen, debemos volver a cero.

He viajado por todo el mundo compartiendo mi mensaje de cómo vivir en Zero Frequency®. He enseñado la importancia de tomar 100% responsabilidad en nuestras vidas, que siempre es el primer paso para volver a cero, sabiendo que tenemos el poder de cambiarlo todo, inclusive nuestra vida laboral. A veces, esto puede significar que cambiemos de trabajo y otras que cambiemos nuestra relación con él. Como solía decir Wayne Dyer, “cambia la forma en que miras las cosas y las cosas que miras cambiarán”. Por supuesto, ¿cómo sabemos lo que es correcto para nosotros?

Estar en cero requiere que encontremos la quietud que vive en cada momento. Esta quietud, parte de la eternidad, también vive dentro de cada uno de nosotros. Es donde aprendemos a confiar en nosotros mismos y a seguir nuestro corazón (la parte superior de lo que somos). En este lugar, no necesitamos ser perfectos; sino ser auténticos y comenzar a aceptarnos tal cual somos, hacer lo que amamos y para lo que somos buenos.

Recuerdo la primera vez que encontré ese lugar pacífico y realmente comencé a confiar en quién era y cuáles eran mis verdaderos regalos para el mundo. También me di cuenta que estaba bien tal como estaba, y que no necesitaba ser perfecta a los ojos del mundo.

Por ese entonces, yo era contadora especialista en impuestos. Un día, fui a los socios de la oficina contable donde trabajaba y les dije que ya no estaría haciendo investigaciones de impuestos por ellos. Se sorprendieron y me preguntaron por qué, comentándome que había hecho un trabajo muy bueno en el pasado. Les expliqué que, aunque podía hacerlo, la investigación fiscal no era uno de mis talentos y seguramente habría otras personas en la oficina que serían naturalmente buenos para ese trabajo y que probablemente serían mucho más rápidos que yo. Mi verdadero talento era preparar impuestos y hacer contabilidad. También podía resolver problemas y lograr más en menos tiempo que otros. Sin embargo — cuando se trataba de investigación fiscal — otros estaban mucho más calificados que yo.

A partir de este instante, realmente comencé a vivir mi vida con un ciento por ciento de responsabilidad, siempre escuchando y confiando en esa voz tranquila que fue mi propia inspiración.

Cada uno de nosotros tenemos talentos únicos y, estamos dotados naturalmente en ciertas áreas donde podemos superar a nuestros pares. Es bueno reconocerlo. A medida que comienzas a aceptarte a ti mismo, comienzas a aceptar y admirar los talentos de los demás.

También comencé a escuchar la voz que quería amar lo que estaba haciendo (esencial para todos aquellos que pretenden regresar a cero). Un par de años después, recuerdo que me preguntaron en un seminario: “¿Qué harías, aun si no te pagaran por hacerlo, sino solo porque te encanta y te da tanta satisfacción?”

En ese momento, todavía estaba comprometida con mi trabajo en la preparación de impuestos. Pero no era feliz. No estaba viviendo mi pasión. Instintivamente, me puse de pie y respondí: “Viajaría por el mundo compartiendo con otros lo que me ha ayudado a mi”.

Unos años más tarde cerré mi práctica contable para hacer exactamente eso, finalmente confiando y viviendo el propósito de mi alma. Siempre hay una parte nuestra que sabe lo que deberíamos estar haciendo.

Para encontrar la paz en el trabajo, debemos regresar a cero, responsables de nuestras acciones, escuchando a nuestro corazón y siempre siguiendo nuestro verdadero ser. Es la única forma en que haremos lo que amamos al servicio del propósito de nuestro alma.

Para ser claros, esto no significa tener que dejar el trabajo actual. O tal vez si. Solo tú sabrás el lenguaje de tu corazón, pero primero debes escuchar.

Independientemente de dónde elijas trabajar, siempre puedes elegir amar lo que haces y cómo lo haces. Puedes traer luz, amor y felicidad a tu lugar de trabajo; y al hacerlo, serás tu ser auténtico y darás permiso a los demás para ser ellos mismos también. Más que eso, serás feliz y estarás en paz, y eso es maravillosamente contagioso.

Mabel Katz

Written by

Author & Speaker. Peace Ambassador. Leading Authority on Ho’oponopono / Autora & Oradora. Embajadora de Paz. Principal Autoridad en Ho’oponopono.

Welcome to a place where words matter. On Medium, smart voices and original ideas take center stage - with no ads in sight. Watch
Follow all the topics you care about, and we’ll deliver the best stories for you to your homepage and inbox. Explore
Get unlimited access to the best stories on Medium — and support writers while you’re at it. Just $5/month. Upgrade