Tipos de padres

He conocido padres muy cercanos, tan cercanos que dejan todo para estar con sus hijos, disfrutarlos, criarlos, enseñarles y, más importante, aprender de ellos. También he conocido los que un día estuvieron lejos, pero lograron ver que eran parte de otra vida que los necesitaba y volvieron. Y también conozco los que han tenido todas las posibilidades de estar cerca y han decidido siempre ser una presencia difusa.

Existen también padres que están en ese lugar porque lo deseaban con el corazón, porque asumieron ese lugar desde el amor que sentían y porque comprenden que en los hijos hay algo de uno mismo que no hay en ningún otro lugar. También existen padres que en un momento quisieron serlo, pero cuando lo fueron no fueron capaces de soportarlo. Sin embargo, lograron ver el daño que su ausencia provocó, pidieron perdón y volvieron a intentarlo. Y también existen aquellos que solo lo fueron porque era lo que había que hacer y que nunca pudieron saber que ser padre es mucho más que aportar células.

Hay padres que comprenden que el vínculo que tienen con la madre de sus hijos va más allá del amor de pareja y que el respeto que le muestran a ella es una herencia única para los hijos que comparten. También hay padres que han confundido el amor de padre con el amor de pareja, pero que han logrado aprender que el amor hacia los hijos no tiene nada que ver con el amor hacia su madre. Y también hay padres que no entienden que la relación con la madre de sus hijos es tan importante como la relación con su propia madre.

Unos padres jamás dejarían de ir a la premiación en el colegio, a la presentación de música, al acto de fin de año ni al cumpleaños de sus hijos. Otros padres se pierden algunos momentos especiales, pero luego deciden que reparar esas ausencias es su nuevo objetivo en la vida. Y otros padres ni siquiera pueden ver que a veces esos momentos y días especiales son recuerdos que no se borran y recuerdos que no se pueden volver a crear.

Pero también hay hijos detrás de cada uno de esos padres.

Sé que hay hijos que han sentido el amor de su padre desde que apareció el test de embarazo positivo, hijos que pasaron horas en los brazos de su padre orgulloso, hijos que gozan cuando el papá llega del trabajo, hijos que lo tienen todo gracias a su sacrificio, hijos que reciben al menos una llamada al día de su padre, hijos que tienen un lugar en la mesa donde comen todos los días con él y miles de fotos juntos. También sé que hay hijos que han sabido perdonar a su padre, hijos que guardan un lugar especial y único para él en su corazón, hijos que aunque no lo conocen bien sienten un profundo amor por él, hijos que encuentran paz cuando se hace presente, hijos que entienden la fortuna que es tener un padre porque también saben lo doloroso que es que él no esté. Y hay hijos que aprenden de su padre todo lo que no quieren para sus hijos.

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