Señores diputados, basta de leyes cortoplacistas

Aunque pasó casi desapercibido en la mayoría de medios, el derrame de 200 litros óxido de hierro en el río Pirrís por parte de la empresa depósito/bloquera Irazú más que preocuparnos por la contaminación al ambiente que esto ocasiona, debe llamarnos la atención la ridícula multa que se podría aplicar por este incidente.

La suma de 170 a 720 colones es lo que contempla la Ley de Aguas vigente en el país, que tiene 70 años de antigüedad y que la empresa debería pagar de ser encontrada culpable del derrame, (já, como si eso fuera a pasar).

Este es solo uno de los muchos casos que por más condenables por la sociedad sean, nuestra legislación impide castigar a como se debe. ¿Pero por qué pasa esto? La culpa la tienen nuestros padres de la Patria.

Los 57 diputados que cada cuatro años ocupan las curules de la Asamblea Legislativa y que en lugar de aprobar, derogar y reformar leyes se dedican a hablar sobre temas que no corresponde al proyecto en discusión según la agenda tienen la culpa. Al final, son ellos quienes promulgan la legislación, no el Presidente como erróneamente creen muchos.

Nuestros diputados, esos que escogemos cada cuatro años a ciegas porque además de tener leyes obsoletas tenemos un sistema de elección de diputados completamente patético, promulgan leyes cortoplacistas, al calor del momento o con base en reacciones en redes sociales.

Es por lo anterior que tenemos leyes de hace 50 años con multas que no han cambiado su valor desde que se publicaron en La Gaceta. Los que pasan muertos de risa son esos delincuentes que saben que sus actuaciones quedarán impunes o pagarán una suma ridícula, mientras que las cárceles las siguen llenando de hombres que deben pensión alimentaria o jóvenes que sustrajeron una bolsa de papas en un supermercado. Bien dice el dicho que la justicia es como las serpientes, solo pica a quienes andan descalzos.

Es necesario que exijamos a los diputados dejar de redactar leyes pensando en el corto plazo. Componentes como multas, impuestos u otros valores deben actualizarse periódicamente y no cada muerte de obispo. Es inaceptable pagar lo mismo cuando las condiciones en el país son cambiantes.

Lo vemos hoy con el marchamo, promulgado en tiempos de alta inflación pero hoy que tenemos una del -0,8% los dueños de vehículos la están viendo horrible; con los pluses salariales, promulgados con el fin de cerrar brechas entre salarios del sector público y privado pero que hoy, hacen justamente lo contrario y hasta con las penas impuestas actualmente por el maltrato animal donde la mayoría son simples contravenciones.

Señores diputados, a el país le sale muy caro mantener sus millonarias dietas, asesores y privilegios. Es justo que dejen de redactar y promulgar leyes cortoplacistas. No más.