Esclavos en formación

“Me parece increíble que algunos llamen esclavos a estudiantes con convenio que deciden formarse en mi cocina” dice Jordi Cruz.

Pues sí, Jordi, estar trabajando durante ciertas horas, produciendo, y no recibir salario a cambio es esclavitud. Es explotación. Y el problema es que estamos tan jodidamente alienados que a todos nos parece normal que estudiantes o recién graduados trabajen directamente gratis o a cambio de salarios irrisorios porque “se están formando”. Sí, se están formando. Pero también están produciendo. A jornada completa muchas veces. Elaborando un producto que luego se vende y da beneficios a la empresa.

Pero así es como funcionan ahora las cosas: personas que ganan muchísimo dinero van a comer a un restaurante de lujo. Piden platos muy elaborados por los que pagan un precio elevado y podría decirse que desproporcionado, desde luego no justificado por el precio en bruto de las materias primas. Y esa comida, esos platos carísimos, han sido elaborados por personas sin recibir compensación económica alguna. Personas que trabajan gratis.

Por supuesto, al otro lado hay dueños de restaurantes de lujo forrándose.

Y no es un caso aislado, ni se da sólo en el sector de hostelería, claro. No sería un problema si no fuera generalizado.

Donde yo trabajo los jefes de proyecto son los únicos que tienen contrato fijo y un sueldo decente. Son muy pocos. Lo único que hacen es organizar y gestionar porque realmente tampoco tienen tiempo para más. Y ¿quién hace realmente el trabajo, quién escribe todo el código que acaba constituyendo el producto final? Estudiantes de grado, de máster, becarios, gente en prácticas.

Pero esto te lo venden como una oportunidad para aprender. Qué buenos son los empresarios, que ofrecen a los jóvenes la oportunidad de formarse en sus maravillosas empresas y sacar adelante los productos por los que ellos reciben beneficios de forma totalmente altruista.

Este es el capitalismo de rostro humano, te explotan pero eres feliz mientras te explotan y llega un punto en el que a lo mejor ni te lo planteas. Que hasta te sientes afortunado porque te pagan 300€/mes en una beca y hay otros que lo están haciendo por 0.

En fin, qué ideas tan antiguas y atrasadas tenemos algunos. Hablamos de conciencia de clase y perdemos el tiempo leyendo a Marx, en vez de preocuparnos de las cosas que realmente importan, como que si ahorramos lo suficiente nos podemos dar el capricho de pagar una comida en uno de esos restaurantes carísimos y sentirnos cool por un día, subir las fotos al Instagram y fardar con nuestros amigos de que hemos gastado el sueldo de todo un mes en comer donde comen las celebrities.

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