Disculpa, son 5 minutos.
O menos, que así somos los millennials ¡Ardilla!
Luego te prometo que te dejaré volver a deleitarte con la magdalena de Proust, disfrutar sin mover ni una ceja el primer álbum de aquella banda indie que tú escuchaste antes de que se hiciera comercial, echar un ajedrez con la muerte como si te estuviera dirigiendo el mismísimo Bergman… Tus quehaceres diarios, ya sabes, como buena persona adulta ilustrada que eres, pero ahora, préstame atención un momento, tengo algo importante que decirte:
Renegar y burlarte de las generaciones más jóvenes que la tuya, no te acerca a la madurez, te acerca a la ignorancia y al aburrimiento. De hecho, a donde más te acerca, es a la muerte.
Por las estadísticas generales de la gente que me lee, podrías estar convirtiéndote en la persona que se reía de que escucharas Green Day, las Spice Girls, Extremoduro o Nirvana… o de que te identificaras con los treintañeros disfrazados de adolescentes de Al salir de clase, alguno de los niños de los Goonies, de que te partieras con los Gremlins o fliparas con Regreso al futuro.
La persona que en los 80 se burlaba de la movida y de Siniestro Total o La Polla Records y que no entendía ni quería entender nada de Star Wars.
También la que en los 70 se rió de los hippies, en los 60 de los Beatles o del punk, en los 50 de Elvis y así, supongo que hasta que lleguemos a quien se burlaba de meterse en cuevas o hacer fuego. Cuñados desde el origen de los tiempos.
Me gustaría que alguien me explicara cuál es la diferencia entre el punk de Ramones y el trap de Yung Beef ¿La técnica musical? ¿La técnica vocal? ¿La composición musical? LOL
¿Y de las letras de Sabina comparadas con las de Natos y Waor? También me interesa mucho este análisis.
Es el clásico cualquier tiempo pasado fue mejor, porque para qué vamos a plantearnos nada más. Total, alguna que otra leccioncita paternalista más, ¿Qué importa, no?
A mí es que me empiezas una frase con “los jóvenes de ahora…” y a no ser que vayas a hacer lo contrario de lo que espero, seguramente ya has perdido mi interés y quizá mi respeto, por lo que quede de conversación.
Hasta que me he encontrado con gente que se burla de la generación millennial formando parte de ella.
No me interesa la gente que hereda patrones y no se los plantea. Porque sí, como has visto, no es nada nuevo. Cada generación, vaya usted a saber por qué, está falta de criterio, de intuición, de gusto y de afán por el esfuerzo. Qué cosas más curiosas tiene la vida.
Ahora resulta que la juventud te debe algo a ti. Que no tienen derecho a crear su propio camino y escoger cómo quieren y pueden ganarse la vida o expresar sus inquietudes.
Tú tienes la última palabra de cómo se hacen bien o mal las cosas y aunque no sigas a nadie en Youtube ni tengas cuenta en Instagram, sabes que ahí se hace todo mal. Que no hay jóvenes preocupados por la conciencia social, política o medioambiental.
Es verdad. Estoy muy encendida con este tema pero por cosas de la vida, la mayor parte de la gente que me rodea en los últimos tiempos no paro de escuchar comentarios al respecto y me da mucha rabia. No solo por formar parte de esta generación (y muy orgullosa) sino porque me parece una injusticia.
Parece que estamos poniendo todos nuestros esfuerzos por alejarnos, por poner una barrera cuando lo más bonito sería compartir conocimientos y poder tener conversaciones intergeneracionales de calidad, en lugar de enfrentamientos.
Es curioso que cuando a una criatura de … pongamos 2, 3, 5, 7 años le interesan los dinosaurios, por ejemplo, en la familia nos hacemos un máster, pero llega un momento en que eso hace CRACK y se convierte en una ofensa.
Cómo es posible que le guste cierta ropa, que tenga referentes en Youtube, Instagram, el trap, el reggaeton… o ¡Perrear! ¡Cómo es posible!
1938. De nada :)
Por supuesto no digo yo que tenga que gustaros lo mismo, por supuesto, pero deberíamos hacer un ejercicio de dejar de mirarnos el ombligo y comprender que a nadie le gustan las cosas POR JODER.
Detrás de cada interés hay una necesidad que nos está mandando un mensaje. Si ponemos nuestros 5 sentidos en abrazar los gustos ajenos, en vez de burlarnos de ellos o despreciarlos, quizá podamos llegar a entendernos mejor.
La cultura y el entretenimiento se consumen fundamentalmente como fuente de OCIO.
La ópera empezó siendo el cotilleo del pueblo. Era gratis, se hacía en las plazas y ahora es solo digna para la gente erudita (y bastante clasista, por cierto). Con lo que le iba la marcha, si Mozart fuera millennial sería trapero y le daría caña al autotune, eso lo sabe todo el mundo.
Y no me podrás negar que la unión de todo es lo que hace que la vida valga la pena. Freddie y la Caballé lo tenían claro.
Yo no puedo alegrarme más de que ahora sin medios, cualquier persona tenga la edad que tenga, la formación o el dinero, pueda cultivar su creatividad en su habitación y que llegue al mundo entero.
Si no triunfa, pues puede haber sido mala suerte o muchas cosas, pero cuando algo llega lejos, es raro que no haya habido mucho trabajo detrás, aunque no podamos (o queramos) entenderlo. Los casos de que alguien pegue un pelotazo viral y gracias a eso pueda vivir y mantenerse en el tiempo son una anécdota y celebrities heredadas o sin talento ha habido siempre, no es nada nuevo bajo el sol.
Pues ya está, he terminado mi performance de hoy. Ya te dejo volver a Chopin, que te estará echando de menos.
Yo A-H-O-R-A me quedo con Bad Bunny, porque por suerte, en la vida caben muchas cosas. BABABABABA PRRRRÁ!
¿Me hace eso mejor que tú? No ¿Peor? Tampoco. Déjame en paz.
- Escrito y publicado originalmente en MamaMail
