To Kill a Mockingbird in Ferguson

El día de ayer, por simple coincidencia, me topé con la historia de los acontecimientos ocurridos en Ferguson, Missouri con respecto a un policía blanco que disparó y mató a un joven afroamericano. Tras su juicio el policía fue liberado de cargos lo que desató una ola de manifestaciones y reclamos por parte de la población Norte Americana. Lo único que sabía de la noticia hasta entonces era que “Ferguson” había sido Trending Topic en Twitter durante varios días. Por lo que me resultó interesante conocer de que se había tratado.

Hoy por la mañana cuando me desperté tuve ganas de ver una película, hace unas semanas había comprado el Bluray de To Kill a Mockingbird, una de mis películas favoritas, que no había estrenado y me pareció una buena opción para ver en ese momento. Cuando la película terminó me di cuenta de que, sin saberlo, escogí una película que resonaba fuertemente con los acontecimientos de los que había escuchado el día anterior: el juicio, los personajes, el tema del racismo, las manifestaciones o muchedumbres, la muerte de un hombre de color. Esta película es del año 1962 sin mencionar que la historia en la que está situada es en 1933. Y 81 años más tarde esto sigue presente en nuestro mundo.

Cada uno de estos temas dan material para profundizaciones extensas pero por el momento solo lo comentaré en conjunto. Para empezar en ambos casos queda un sentimiento de descontento debido al veredicto de un jurado que parece haber sido afectado por prejuicios raciales, esto por sí solo tiene una gran importancia. En un tema tan delicado como declarar a un hombre culpable o inocente frente a una sociedad ¿cómo pueden seguir afectando factores como el prejuicio del color de piel para decir lo menos?

Con esto no quiero decir que afirme la culpabilidad o inocencia del enjuiciado, pero me parece muy claro que el racismo es un tema que sigue corriendo por las venas de la humanidad. Siempre he tenido un problema con los juicios y con el poder de determinar la suerte de una persona a través de ellos. Me parece un sistema sumamente defectuoso y con una amplia posibilidad tanto de encarcelar inocentes como liberar culpables. Pero por ahora es lo que tenemos y sin miras a que esto pueda cambiar en el corto, mediano o largo plazo. Lo que sí me llama la atención siguiendo la línea por la que comencé con este tema es que comparando la película de 1962 a los acontecimientos actuales, me parece muy gratificante poder decir que las manifestaciones en esta ocasión fueron de descontento por la presencia del racismo, a diferencia de que antes eran a su favor.

Sin embargo el resultado fue, a mi parecer, significativamente similar, el hombre de color muere al ser disparado accidentalmente mientras intenta huir de la “justicia” mientras que el hombre blanco queda libre de culpa. En la película y el libro todo nos es presentado de manera que podamos distinguir claramente que Tom Robinson, el hombre de color, no era culpable y que en realidad quien había golpeado a la hija de Ewell fue el propio padre. Lamentablemente en la vida real no podemos ver con tanta claridad lo que sucede y esto nunca es tan simple como blanco y negro. Pero más allá de si uno hizo lo correcto y el otro lo incorrecto, lo que más me invita a reflexionar son los sentimientos que dominan las acciones de los involucrados. Tom Robinson huye porque no confiaba en que el sistema le fuera a dar la justicia que él sabía que merecía y es lo que lo lleva a la muerte; previamente el jurado, los abogados y los asistentes al juicio de Tom se manifiestan indignados por la declaración de que este último “sintió lástima” por Mayella Ewell. ¿Cómo un hombre negro puede sentir lástima por una mujer blanca? En el caso de Ferguson, según la declaración de Darren Wilson, el policía, lo que lo lleva a disparar fue el miedo que sintió hacía Michael Brown, entiéndase, por ser negro. ¿Qué circunstancias crea la sociedad para fomentar este tipo de emociones?

Películas como To Kill a Mockingbird nos permiten ver los factores que pueden influir a nuestro alrededor e incluso nos permiten voltear la mirada de la pantalla hacia nosotros mismos y preguntarnos ¿Qué es lo que estoy haciendo yo?. Y en esta ocasión me parece de suma importancia preguntarnos, ¿Qué es lo que estamos haciendo con la justicia? No tenemos más que juicios para determinarla, entonces ¿Cómo son estos juicios?, ¿Qué es lo que influye en ellos? ¿La opinión pública? ¿Los sentimientos personales? ¿La verdadera justicia?… Y ¿Qué es justicia? ¿Justicia para quién?, ¿Para las víctimas?, ¿Para el acusado?, ¿Para el juez?, ¿Para la sociedad en general?.

Probablemente la mayoría de las personas que puedan llegar a leer este texto o simplemente sentarse a reflexionar acerca del tema no tengan la posición o el poder para impartir a un nivel mundial o nacionalmente relevante esta justicia. Pero siempre es bueno ponernos a reflexionar acerca de la manera en que nosotros mismos impartimos justicia y como procuramos crear las circunstancias para que esta encuentre su camino.

Show your support

Clapping shows how much you appreciated Mariana Pz’s story.