He ido mil veces a una tierra lejana.

Una vez me he enfrentado a su distancia.

Solo una vez sus vientos me impidieron el paso.

Mil veces he meditado.

Mil y el doble he encontrado respuestas iguales.

Mas respuestas en una persona.

Que en un continente con millones.

Se viaja estático.

Y lo apacible es ambiente de guerra.

El problema no es el tiempo.

Sino el polvo de emociones que levanta al apenas ojearlo.

Pero,

¿Se podrá llorar con lo que logra ver la vista periférica?.

O hay necesidad de ver con cercanía de miope desgracias que toquen el alma.

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