FÓSILES HUMANOS: BREVE RECORRIDO POR MANIFIESTO PARA MIENTRAS LLEGA EL BARCO

En la poesía como en el teatro el material humano es un contorno volátil por donde los verbos se conjugan para realizarse. Esta segmentación de géneros es típicamente distinta pero cuando la carne se funde en palabras se está frente a una puesta en escena de un nivel espectacular. Manifiesto para mientras llega el barco aglomera lo mejor de ambos mundos y pone en crisis una dicotomía de la muerte a través de la vida misma que sentimos, tocamos y disfrutamos en la sala desde la comodidad (incomodidad) del asiento.

Un viaje, involucra un traslado físico, aunque en este caso lo gestaremos desde la vida misma, comenzando en una fiesta hasta abordar el barco y comprender de qué se trata todo esto: vida y tiempo. Un barco que flota y aguarda la catarata, o como dijo Machado: sin darnos cuenta encontraremos nuestra barca amarrada a otra ribera.

El sincretismo de los símbolos en escena serán pistas para el espectador quién deberá resolver cuál viaje está viendo, el suyo o el de Ella. Al final de cuentas, el sugerente espacio en blanco y las piedras del río navegado podrían transformarse en la única barca a salvarnos o en un islote donde aparcamos o en partes del cuerpo que algún día seremos mientras esperamos con ansias el barco que nos invite a abordarlo.

9 de abril de 2017