Corre-caminos, bip! bip!

Corriendo de un lado a otro para alcanzar a hacer todas las tareas planeadas en un domingo de descanso (nótense las diversas contracciones aquí), me topo con un articulo de El País Semanal que habla de la prisa como estilo de vida. ¿Quién dijo yo?. La prontomanía (ja, ja, ja) como una adicción automática a resolver todo ya, sin un mínimo de marco de espera y reflexión.

La publicidad de los últimos 10 años, nos ha educado en el valor del afán y la energía para ir más y más lejos, dándonos ánimos: “nada es imposible”. Y si corres más y mejor (literal y figurativamente) más lograrás. ¿será por esto que hay tal éxito en la tendencia mundial de los corredores? (digo, más allá de la salud).

Por más que corramos y hagamos veinte cosas al mismo tiempo, qué pesado aceptar que nuestra atención y sentidos son limitados. En Die Another Day, el enemigo de turno de Bond dice que dormir es una pérdida de tiempo y su insomnio permanente lo ayudará a conquistar el mundo.

Señores, EL MULTITASKING NO EXISTE, ES UN MITO. Es decir, parece que si, pero no. Lo que sucede, sobre todo para los más expertos (trabajadores casi siempre de agencias creativas, digitales o empresas tecnológicas) es que el cerebro brinca cuál ligero saltamontes de una tarea a la otra, y se pierden algunos segundos de eficiencia en este proceso aunque sentimos que somos unas máquinas.

Todos estamos muy cansados. En el ácido. Es muy loable y muy admirado socialmente la queja asociada al cansancio, la cantidad de trabajo inmanejable y el stress Es casi un honor.

No se estila ni se ve nada bien que nos regocijemos en nuestra capacidad de manejar nuestra agenda, tener tiempo libre y dormir bien: “looser!”

Me divertí leyendo La sociedad del Cansancio de Byyng-Chul-Han: “el multitasking no es una habilidad para la cual esté capacitado únicamente el ser humano tardomoderno de la sociedad del trabajo y la información. Se trata más bien de una regresión. En efecto, el multitasking está ampliamente extendido entre los animales salvajes. Es una técnica de atención imprescindible para la supervivencia en la selva”

Qué divertido. Resulta que lo que pensamos que es una acción evolucionada y ultra-eficiente nos acerca más al hombre de las cavernas que a los robots del futuro. Puede que sea un poco extremo y quizás no considere el impacto que las nuevas tecnologías tienen en la manera en la que asimilamos y manejamos información, con diferentes pantallas a nuestra disposición.

Por otra parte y hasta ahora, el gran acervo cultural y artístico del mundo ha sido producto de artistas pacientes, enfocados y entregados a su obra sin distracción ninguna, por horas, días y meses, toda una eternidad inmortalizada en obras maestras gigantes que seguimos admirando mientras, al mismo tiempo, hay un Snapchat que nos recuerda que todo es efímero.

Para poder seguirle la pista a todo, nos toca correr y estar cansados.

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