Crítica de la serie Cosmos.
Antes de valorar la serie quiero dejar claro que no soy una gran amante del campo de conocimiento científico, es un género que nunca me ha atraído en exceso. Hasta ahora. Me fascina la temática de Cosmos. He visto, veo y veré muchas series y películas de ciencia-ficción a lo largo de mi vida pero luego de ver sus dos primeros capítulos puedo afirmar que no me arrepiento de haberla visto y la recomiendo firmemente a todos aquellos que desean aprender.
En la serie y a través de la Nave de la imaginación aprendí cosas que jamás me esperaba. La nave es el conductor de toda la serie y permite al programa saltar de un tema a otro con facilidad.
Cosmos atrapó con facilidad mi atención en lo que cuenta, haciéndome viajar en una especie de sueño a través del espacio y el tiempo, donde visité mundos y ambientes a los que no estoy acostumbrada o ni siquiera he visto jamás.
Neil de Grasse es el conductor y un gran comunicador, aprendí y entendí muchas cosas con él, gracias a su lenguaje de fácil comprensión y la utilización de multitud de ejemplos para ayudarme a entender lo que estoy viendo.
No sólo de matemática y astrofísica sino además, historia, filosofía y biología.
Por todos estos motivos creo que Cosmos es perfecta para todas aquellas personas que realmente quieren aprender y que tengan curiosidad por conocer más cosas sobre este amplio campo de conocimiento.